
El reclamo de soberanía sobre las Falklands/Malvinas constituye uno de los escasos consensos que atraviesan la fractura política argentina, conocida localmente como la grieta, una polarización que separa al país en dos campos enfrentados sobre casi todos los asuntos públicos. Esa transversalidad explica tanto su presencia constante en la cultura popular como su recurrencia en el discurso político.

El expresidente uruguayo Luis Lacalle Pou reclamó una transición democrática en Venezuela y cuestionó los términos del acuerdo petrolero alcanzado entre Estados Unidos y el Gobierno de Delcy Rodríguez, en un pronunciamiento que ha reactivado la discusión sobre la posición internacional de Uruguay.

La expresidenta de Chile Michelle Bachelet reconoció el jueves las dificultades que atraviesa su candidatura a la Secretaría General de las Naciones Unidas. Consultada en un acto público en Santiago sobre por qué aspira a dirigir el organismo, respondió en tono distendido: Eso mismo me pregunto yo. Tal vez porque sé que no voy a ser secretaria general.

La Asamblea Legislativa de las Falklands difundió el viernes un comunicado en respuesta al discurso del presidente argentino, Javier Milei, en el que sostiene que el futuro del archipiélago corresponde decidirlo a quienes viven en él. “Las Islas Falkland son un Territorio Británico de Ultramar autogobernado, y nuestro futuro es un asunto que deben decidir las personas que vivimos aquí”, señala el texto, que añade que se trata de “un derecho fundado en el derecho internacional” y que “no se altera por las declaraciones de ningún otro gobierno”.

El secretario de Defensa del Reino Unido, Wes Streeting, respondió el viernes al discurso del presidente argentino, Javier Milei, sobre las Falklands/Malvinas con la afirmación de que el compromiso británico con el archipiélago es absoluto e inquebrantable. Fue la primera reacción pública del Gobierno británico tras la cadena nacional en la que Milei anunció sanciones contra las petroleras que operen en la zona sin autorización argentina.

El presidente de Argentina, Javier Milei, anunció el jueves por cadena nacional sanciones contra las empresas que participen en la explotación de hidrocarburos en las Falklands/Malvinas sin autorización argentina, así como la construcción de una base naval en Tierra del Fuego, en el extremo sur del país. El mensaje, grabado en la Casa Rosada junto a todo su gabinete, elevó la tensión con el Reino Unido en momentos en que Washington ha sembrado dudas sobre su tradicional neutralidad en la disputa.

El presidente de Chile, José Antonio Kast, reiteró el jueves el respaldo de su Gobierno a los derechos de soberanía de Argentina sobre las Falklands/Malvinas, las Georgias del Sur, las Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, tras una reunión bilateral en Santiago con su par argentino, Javier Milei. En el mismo encuentro, Milei reconoció la soberanía chilena sobre la totalidad del Estrecho de Magallanes.

La Secretaría de Inteligencia del Estado de Argentina (SIDE) publicó en la madrugada del viernes una imagen satelital de las Falklands/Malvinas acompañada de la frase “estamos mirando”, horas después de que el presidente Javier Milei anunciara por cadena nacional sanciones contra las empresas que operen en el archipiélago sin autorización argentina y la construcción de una base naval en Tierra del Fuego.

Especialistas argentinos en política internacional consultados esta semana coinciden en que la declaración de Donald Trump sobre una eventual revisión de la posición estadounidense respecto de las Falklands/Malvinas responde a la presión sobre Londres y no a un cambio de fondo sobre la soberanía del archipiélago.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio a entender que su país no acudiría en auxilio del Reino Unido ante un eventual conflicto con Argentina por las Falklands/Malvinas, y vinculó esa posición a la falta de respaldo británico en la guerra que Washington mantiene con Irán.