
El Gobierno Británico confirmó que cualquier nueva licencia petrolera en las Islas Falkland requiere el consentimiento del Foreign Secretary, secretario de Estado de Asuntos Exteriores, pero evitó precisar si Londres intervino específicamente en la autorización del proyecto petrolero Sea Lion, cuya primera producción está prevista para 2028.

La empresa estadounidense de servicios petroleros Halliburton confirmó el viernes que ni ella ni sus filiales trabajarán en el proyecto Sea Lion ni participarán en actividades de exploración o producción de hidrocarburos en las Falklands/Malvinas o sus alrededores, después de que las autoridades argentinas le plantearan la aplicación de sanciones penales y civiles.

El Gobierno de las Falklands comenzará el lunes 5 de octubre el dragado del canal de acceso y de una dársena de atraque en el Energy Dock Facility del puerto de Stanley, unas obras que se prolongarán durante aproximadamente tres meses, según un aviso a los navegantes emitido por la capitanía de puerto.

El canciller británico, Ed Miliband, recibió el jueves en Londres a Cheryl Roberts, miembro de la Asamblea Legislativa de las Falklands/Malvinas, y le reiteró que el Reino Unido “está hombro con hombro” con los habitantes del archipiélago y “se mantiene firme” en el apoyo a su derecho “a determinar su propio futuro y a desarrollar sus propios recursos”.

Empresarios de Punta Arenas, en el sur de Chile, y de las Falklands mantuvieron 822 reuniones de negocios durante dos jornadas, en un encuentro que los organizadores calificaron de exitoso y que sirve de antesala a la reapertura de una ruta marítima directa entre la ciudad chilena y Stanley, prevista para los próximos meses.

El canciller uruguayo, Mario Lubetkin, sostuvo que la disputa por las Falklands/Malvinas cambió de naturaleza con la exploración petrolera: una cosa, dijo, es “la isla invadida” y “la lucha contra el colonialismo”, y otra “cuando de ahí se saca mucho dinero”. Sus declaraciones llegan mientras el Gobierno de Yamandú Orsi evalúa comprar dos patrulleros a la Marina Real británica, una operación que ya motivó una resolución de veinte diputados del partido del presidente argentino, Javier Milei.

Una columna de opinión publicada el miércoles en el semanario británico The Spectator compara la ofensiva del presidente argentino, Javier Milei, sobre las Falklands/Malvinas con la del dictador Leopoldo Galtieri en 1982, con la diferencia, sostiene su autor, de que el actual Gobierno recurre a la vía judicial y no a la militar. El texto, firmado por el profesor de derecho Andrew Tettenborn, es un argumento de opinión y no una información sobre hechos nuevos.

El Gobierno británico rechazó la decisión argentina de iniciar un arbitraje internacional por el proyecto petrolero Sea Lion y afirmó que la ofensiva de Buenos Aires sobre las Falklands/Malvinas “plantea interrogantes sobre la fiabilidad de Argentina como socio del Reino Unido”. Es la primera vez que Londres proyecta la disputa sobre el conjunto de la relación bilateral.

El ministro de Defensa de Chile, Fernando Barros Tocornal, respaldó el desarrollo de actividades comerciales entre la región de Magallanes y las Falklands/Malvinas, y sostuvo que el apoyo de su país al reclamo de soberanía argentino no implica restricciones al comercio con el archipiélago. Lo dijo en una entrevista con Radio Polar, de Punta Arenas, durante una visita a la región los días 24 y 25 de septiembre.

El presidente argentino, Javier Milei, instruyó este lunes a la Cancillería y a los equipos jurídicos del Gobierno a iniciar un procedimiento de arbitraje internacional contra el Reino Unido por el desarrollo del proyecto petrolero Sea Lion, en la cuenca norte de las Falklands/Malvinas, y dio a Londres un plazo de dos semanas para frenar la actividad antes de acudir al Tribunal Internacional del Derecho del Mar.