
El Gobierno de las Falklands emitió este martes un comunicado oficial en el que confirma que monitorea de cerca el brote de hantavirus a bordo del crucero polar MV Hondius —un buque habitual en aguas del archipiélago— y aprovechó para corregir información difundida por algunos medios internacionales que sugerían que el barco había pasado por las islas en su actual viaje desde Ushuaia. La Autoridad Marítima de las Falklands aclaró que esa información es incorrecta y que la última visita del Hondius al archipiélago fue a mediados de febrero, semanas antes de la travesía que ha provocado la actual crisis sanitaria.

Graham Bound, nacido y criado en las Falklands, es ampliamente conocido como periodista y escritor. Entre sus logros, fundó el semanario Penguin News y ha escrito varios libros sobre la guerra de 1982 y las Falklands actuales, desde la perspectiva de los isleños.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó este domingo tres muertes a bordo del crucero polar MV Hondius por un brote de hantavirus, una enfermedad que se transmite habitualmente a través de roedores. El buque, operado por la compañía neerlandesa Oceanwide Expeditions, había zarpado del puerto de Ushuaia, en la provincia argentina de Tierra del Fuego, el 20 de marzo, con destino al puerto de Praia, en Cabo Verde, donde tenía previsto culminar su recorrido este 4 de mayo.

El jefe de la Real Fuerza Aérea británica (RAF), el mariscal del Aire Sir Harv Smyth, afirmó este viernes que el Reino Unido se encuentra en máxima alerta y listo para defender las Falklands en cualquier momento, en declaraciones publicadas por el diario The Times que reafirman la postura militar de Londres sobre el archipiélago tras la filtración del memorando interno del Pentágono que contemplaba revisar el respaldo histórico estadounidense a la soberanía británica sobre las islas. Smyth subrayó que el rol de la RAF en la defensa del territorio es innegociable, una formulación que recoge el endurecimiento del discurso militar británico en el último tramo de la crisis diplomática.

Las declaraciones del presidente Donald Trump a fines de abril sobre posibles opciones de ‘castigos’ a miembros de la OTAN por no acompañarlo en la Guerra contra Irán, y en el caso particular de Gran Bretaña retirar el respaldo a Londres de su reclamo sobre la soberanía de las Islas Falkland, dispararon un revuelo mayor en la prensa británica, y una catarata de especulaciones en medios argentinos.

Por Graham Pascoe - El 24 de abril se informó en los diarios Guardian y Telegraph de Londres que el Presidente Trump había solicitado al Pentágono que “reviera el reclamo de Gran Bretaña a las Islas Falkland,” como forma posible de “castigo” a Gran Bretaña por su renuencia en apoyar su guerra contra Irán.

La disputa por la soberanía de las Falklands/Malvinas regresó al centro de la agenda diplomática esta semana con dos elementos de impacto inmediato: las declaraciones de la vicepresidenta argentina, Victoria Villarruel, exigiendo que los habitantes del archipiélago vuelvan a Inglaterra si se sienten ingleses —pese a que en el referéndum de 2013 los isleños votaron por una mayoría del 99,8% a favor de seguir siendo británicos—, y la revelación, publicada por The Telegraph, de que Estados Unidos habría presionado al gobierno británico para tolerar la entrega a Argentina de cazas F-16 procedentes de territorio aliado.
Este jueves 30 de abril la Asamblea Legislativa de las Islas Falkland estará celebrando una sesión, abierta al público, en la cual se abordarán temas relativos a la industria petrolera, en especial el de la prioridad en la contratación de empresas e individuos locales, (‘contenido local’) para el emprendimiento mayor que espera despachar los primeros embarques de hidrocarburos en 2028.

El gobierno del Reino Unido cerró filas este viernes en torno a su reclamo de soberanía sobre las Falklands/Malvinas, tras la difusión de un correo interno del Pentágono que contempla reconsiderar el apoyo diplomático estadounidense a Londres sobre el archipiélago como represalia por la negativa británica a sumarse a la ofensiva militar contra Irán. La respuesta institucional fue acompañada por un frente político que incluyó a oficialistas, opositores y al propio gobierno isleño, en un contexto marcado por la inminente visita del rey Carlos III a Estados Unidos.

Un correo electrónico interno del Pentágono contempla retirar el apoyo diplomático de Estados Unidos al Reino Unido en su disputa con Argentina por las Falklands/Malvinas como parte de un conjunto de represalias contra los aliados de la OTAN que no respaldaron las operaciones militares estadounidenses en la guerra con Irán, iniciada el 28 de febrero de este año. La revelación fue publicada este viernes por Reuters sobre la base de un memorando filtrado y confirmada por un funcionario estadounidense bajo reserva.