
Brasil celebra este domingo la primera vuelta de unas elecciones presidenciales en las que el presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador Flávio Bolsonaro llegan empatados en un eventual balotaje y en las que una franja reducida de indecisos, junto con la abstención, puede inclinar el resultado.

La cadena brasileña Globo canceló el jueves, una hora antes de su inicio, el último debate presidencial previsto antes de la primera vuelta del domingo, tras una sucesión de decisiones judiciales y las ausencias del presidente Luiz Inácio Lula da Silva y del senador Flávio Bolsonaro. Los dos principales candidatos llegan así a las urnas sin haberse enfrentado en ningún debate televisado durante toda la campaña.

Una declaración del presidente brasileño y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, sobre la resistencia de los hombres a someterse al examen de próstata generó una polémica en la recta final de la campaña, luego de que dirigentes de la oposición la asociaran con el abuso sexual infantil. La campaña de Lula acudió al Tribunal Superior Electoral.

Una información falsa según la cual el candidato presidencial Flávio Bolsonaro respaldaría retirar a Nuestra Señora Aparecida el título de patrona de Brasil derivó en decisiones contradictorias de tres magistrados del Supremo Tribunal Federal, un cruce con la conferencia episcopal católica y una disputa que ocupa la última semana de campaña antes de la votación del domingo.

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, amplió a cinco puntos su ventaja sobre el senador Flávio Bolsonaro en la intención de voto para la primera vuelta del domingo, según una encuesta de Quaest difundida este lunes, aunque ambos permanecen empatados en un eventual balotaje del 25 de octubre.

Brasil vota el próximo domingo en unas elecciones presidenciales que llegan con el Supremo Tribunal Federal envuelto en su peor crisis institucional desde el retorno democrático, con el candidato de la derecha formalmente investigado en el mismo caso y con los dos principales aspirantes empatados dentro del margen de error en todas las encuestas.

Ninguno de los dos principales candidatos a la presidencia de Brasil se aproxima al umbral necesario para ganar en primera vuelta el 4 de octubre, según la última encuesta de Datafolha, que sitúa al presidente Luiz Inácio Lula da Silva en 40% de las intenciones de voto y al senador Flávio Bolsonaro en 36%.

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, advirtió este martes ante la Asamblea General de las Naciones Unidas que su país no permitirá que actores internos ni externos socaven la elección del 4 de octubre, en un discurso que combinó la defensa de la soberanía nacional con una crítica de fondo al sistema multilateral.

Brasil llega a las elecciones generales del 4 de octubre con la economía en crecimiento y el desempleo en mínimos históricos, pero con un debate que domina la recta final de la campaña: el recorte del gasto público que, según coinciden analistas y empresarios, deberá afrontar quien gane, sea el presidente Luiz Inácio Lula da Silva o el senador Flávio Bolsonaro.

El juez del Tribunal Supremo de Brasil André Mendonça, relator del caso Banco Master, levantó este martes el secreto de un informe de la Policía Federal de más de doscientas páginas que recoge mensajes enviados por el empresario Daniel Vorcaro, propietario de esa entidad y en prisión preventiva, a su colega Alexandre de Moraes.