
El expresidente boliviano Evo Morales (2006-2019) elevó este domingo la presión sobre el Gobierno de Rodrigo Paz al exigir la convocatoria de elecciones generales en un plazo de 90 días para que no haya muertos, para que no haya heridos, en una nueva escalada del pulso político que mantiene paralizadas a las ciudades de La Paz y El Alto desde hace tres semanas. El líder cocalero, prófugo de la justicia boliviana por un caso de presunta trata agravada de menores, advirtió que cualquier decisión del Ejecutivo de militarizar el país para desbloquear las rutas constituiría una alternativa suicida.

La crisis política y social que sacude a Bolivia desde hace 15 días escaló este miércoles a una confrontación diplomática regional, con el Gobierno de Rodrigo Paz expulsando a la embajadora de Colombia en La Paz, Elizabeth García, denunciando ante la Organización de Estados Americanos un intento de desestabilización institucional y recibiendo el respaldo público de Estados Unidos y de varios Gobiernos de la región. La decisión se adoptó después de que el presidente colombiano, Gustavo Petro, calificara las protestas como una insurrección popular y afirmara que en Bolivia hay un pueblo en las calles al que están matando, declaraciones consideradas injerencistas por La Paz.

El centro de La Paz se convirtió este lunes en escenario de una batalla campal de más de tres horas, en la que miles de mineros asalariados y campesinos se enfrentaron a las fuerzas policiales que intentaban impedir su ingreso a la plaza Murillo, sede del Ejecutivo y del Legislativo boliviano. Los manifestantes lanzaron cargas de dinamita contra los efectivos policiales, que respondieron con gases lacrimógenos. Los cercos no fueron superados y el Ejército, desplegado en torno a la plaza como última línea de defensa, no llegó a intervenir directamente. La movilización es el mayor desafío al que se ha enfrentado el presidente Rodrigo Paz desde su asunción hace seis meses.

El Gobierno de Bolivia denunció este lunes la presencia de “grupos armados” en la marcha de campesinos y seguidores del expresidente Evo Morales que descendió este lunes sobre la ciudad de La Paz, sede del Ejecutivo y del Legislativo, tras seis días de caminata desde el altiplano, con el objetivo de exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz. El viceministro de Régimen Interior, Hernán Paredes, calculó en “algo más de diez mil personas” la columna de manifestantes que ingresó a la capital desde la vecina ciudad de El Alto, en lo que las autoridades describieron como un intento del exmandatario de desestabilizar al Ejecutivo a los seis meses de su asunción.

El Ministerio Público de Bolivia ratificó este martes que mantendrá su solicitud de 20 años de prisión para el expresidente Evo Morales (2006-2019) por el delito de trata agravada de personas, en un proceso que avanza pese a la ausencia del exmandatario y a una nueva orden de detención emitida en su contra tras su incomparecencia a la audiencia del lunes. La Fiscalía sostiene que Morales mantuvo, durante su segundo mandato, una relación con una adolescente de 15 años, fruto de la cual nació una niña, y que los padres de la menor habrían consentido el vínculo a cambio de favores políticos y mejoras económicas.

El Tribunal Primero de Sentencia Penal de Tarija, en el sur de Bolivia, declaró este lunes en rebeldía al expresidente Evo Morales (2006-2019) y ratificó la orden de aprehensión y arraigo en su contra tras su inasistencia a la audiencia inicial del juicio oral por presunta trata agravada de personas. La misma medida alcanzó a Idelsa Pozo Saavedra, madre de la presunta víctima. El juez Carlos Oblitas suspendió el proceso sin nueva fecha, a la espera de la captura o la comparecencia voluntaria de los acusados.

El presidente boliviano, Rodrigo Paz Pereira, anunció una drástica reforma económica, declarando el estado de emergencia económica, financiera, energética y social. Esta medida incluye la eliminación de los subsidios a los combustibles vigentes durante más de 20 años y un aumento significativo del salario mínimo para compensar la inflación resultante.

El presidente saliente de Bolivia, Luis Arce Catacora, dirigió su último discurso a la nación desde la Casa Grande del Pueblo el viernes por la mañana, lanzando un duro ataque contra el expresidente Evo Morales, a quien culpó directamente por la derrota electoral y el estado actual de su movimiento político.

Tras su liberación de la prisión de Miraflores el jueves, la expresidenta boliviana Jeanine Áñez señaló que el monstruo político tuvo que ser derrotado para que ella fuera liberada después de casi cinco años, y para que se reconociera la verdad sobre la crisis de 2019.

El Tribunal Supremo Electoral (TSE) de Bolivia rechazó este martes todas las solicitudes de los partidarios del expresidente Evo Morales, confirmando que no se presentará como candidato a las próximas elecciones presidenciales del 17 de agosto.