
El gobierno brasileño confirmó que el embajador en Argentina, Julio Glinternick Bitelli, retornará a Buenos Aires tras haber sido llamado a consultas, aunque sin precisar cuándo, en el primer indicio de desescalada de la mayor crisis diplomática entre ambos países en décadas.

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, invocó la Guerra de la Triple Alianza (1864-1870) para defender un aumento de la inversión en defensa, en declaraciones que provocaron esta semana el repudio formal de ambas cámaras del Congreso de Paraguay.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, se refirió por primera vez a las declaraciones del mandatario argentino, Javier Milei, en su contra, con una respuesta breve e irónica que evitó escalar la controversia. Consultado por la prensa mientras se preparaba para recibir al presidente de Corea del Sur, Lee Jae-myung, respondió: ¿Quién es ese tipo?.

Brasil llamó a consulta este domingo a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, y citó al embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi, a dar explicaciones en el Ministerio de Relaciones Exteriores, en la reacción diplomática más dura entre ambos países en años. Las medidas, adoptadas por el canciller Mauro Vieira, responden al discurso que el presidente argentino, Javier Milei, pronunció el sábado en São Paulo durante la convención que oficializó la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro.

En el lapso de una semana, las dos posiciones enfrentadas en la disputa por las Falklands/Malvinas quedaron expuestas de forma nítida en dos escenarios distintos: el respaldo de los gobiernos sudamericanos al reclamo de soberanía de Argentina y la defensa de la autodeterminación que dos representantes de los isleños llevaron ante las Naciones Unidas. Ninguno de los dos pronunciamientos respondió al otro, pero juntos ilustran la distancia entre dos lógicas difíciles de conciliar.

La lucha contra el crimen organizado transnacional se instaló como uno de los ejes de la 68ª Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur, celebrada este martes en la ciudad paraguaya de Luque, donde varios mandatarios reclamaron construir una arquitectura regional de seguridad con metas y plazos concretos. El planteo atravesó las intervenciones de los presidentes del bloque y de sus Estados asociados, en una cumbre en la que Paraguay traspasó la presidencia pro tempore a Uruguay.

El presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, asumió este martes la presidencia pro tempore del Mercosur y planteó como prioridad de su gestión seguir modernizando el bloque y consolidar su apertura comercial, tras la entrada en vigor provisional del acuerdo con la Unión Europea. Queremos un Mercosur más moderno, más dinámico y más abierto al mundo, pero, sobre todo, un Mercosur que produzca resultados concretos para sus ciudadanos, afirmó al recibir la presidencia rotativa de manos del anfitrión, el paraguayo Santiago Peña, en la 68ª Cumbre de Jefes de Estado celebrada en Luque.

El Mercosur anunció este martes el inicio de negociaciones comerciales con Japón y reafirmó su intención de diversificar alianzas hacia Asia durante su cumbre semestral en Asunción, en la que Paraguay traspasó la presidencia pro tempore del bloque a Uruguay. El encuentro, sin embargo, cerró sin acuerdo sobre el reparto interno de las cuotas de exportación del tratado con la Unión Europea y volvió a exponer las diferencias entre Argentina y Brasil sobre el rumbo del bloque.

El presidente argentino, Javier Milei, participará este lunes y martes de la cumbre de jefes de Estado del Mercosur en Asunción, en un encuentro cuya agenda comercial —encabezada por el acuerdo con la Unión Europea— convivirá con tensiones políticas abiertas con Brasil que amenazan con opacar los avances del bloque. El canciller paraguayo, Rubén Ramírez, confirmó la presencia de siete mandatarios, entre ellos los presidentes de Chile, José Antonio Kast, y de Ecuador, Daniel Noboa.

El reparto interno de las cuotas de exportación del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea concentrará buena parte de los debates de la cumbre de jefes de Estado del bloque, que se celebrará el 30 de junio en Asunción y en la que Paraguay traspasará a Uruguay la presidencia semestral. El encuentro coincide con el 35.º aniversario del Tratado de Asunción, fundacional del bloque.