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El Mercosur se vuelca a Asia con negociaciones con Japón y sin resolver el reparto de cuotas UE

Martes, 30 de junio de 2026 - 22:23 UTC
La apertura hacia Japón, un mercado de unos 120 millones de personas, fue presentada como la principal apuesta del bloque tras la entrada en vigor provisional del acuerdo con la UE La apertura hacia Japón, un mercado de unos 120 millones de personas, fue presentada como la principal apuesta del bloque tras la entrada en vigor provisional del acuerdo con la UE

El Mercosur anunció este martes el inicio de negociaciones comerciales con Japón y reafirmó su intención de diversificar alianzas hacia Asia durante su cumbre semestral en Asunción, en la que Paraguay traspasó la presidencia pro tempore del bloque a Uruguay. El encuentro, sin embargo, cerró sin acuerdo sobre el reparto interno de las cuotas de exportación del tratado con la Unión Europea y volvió a exponer las diferencias entre Argentina y Brasil sobre el rumbo del bloque.

La apertura hacia Japón, un mercado de unos 120 millones de personas, fue presentada como la principal apuesta del bloque tras la entrada en vigor provisional del acuerdo con la UE. Las partes ya habían mantenido dos reuniones técnicas en enero y marzo, y el impulso definitivo surgió de un encuentro entre el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, durante la cumbre del G7 de junio. Lula afirmó que el bloque también buscará negociar con China y avanza en acuerdos con Canadá, Vietnam, India y Emiratos Árabes Unidos.

Puertas adentro, la cumbre no logró destrabar el reparto de los cupos preferenciales concedidos por Bruselas. El presidente anfitrión, Santiago Peña, lamentó el “sabor amargo” de la implementación inicial del acuerdo y reiteró el reclamo de Paraguay de obtener el 25% de las cuotas, al subrayar que su condición de país sin litoral le impone mayores costos logísticos. “No es un capricho, es una cuestión de justicia”, afirmó. Ante la falta de acuerdo, las primeras exportaciones sin aranceles en productos como huevos, arroz y miel se asignaron por orden de llegada.

La cumbre estuvo marcada por la ausencia del presidente argentino, Javier Milei, reemplazado por su canciller, Pablo Quirno. Milei permaneció en Argentina para reordenar su gabinete y preparar la asunción de su nuevo jefe de Gabinete, Diego Santilli, un día después de haber recibido en Buenos Aires al senador brasileño Flávio Bolsonaro, principal rival de Lula en las elecciones de octubre. Quirno pidió flexibilizar el arancel externo común para permitir negociaciones bilaterales con terceros países: “Un bloque que pretende competir en el siglo XXI no puede sostener estructuras arancelarias que lo aíslan”, sostuvo, en una postura acompañada con matices por el presidente uruguayo, Yamandú Orsi.

En contraste, Lula defendió reforzar la unidad regional “por encima de cualquier diferencia ideológica” y comprometió un aporte de 100 millones de dólares anuales durante la próxima década al Fondo para la Convergencia Estructural del Mercosur, destinado a reducir las asimetrías con los socios menores. Orsi, que ejercerá la presidencia del bloque el próximo semestre, anticipó que impulsará “un Mercosur más moderno y abierto al mundo”. La cumbre dedicó además un minuto de silencio en solidaridad con Venezuela por los terremotos de la semana pasada —Peña expresó su deseo de que el país, suspendido del bloque, vuelva a integrarse— y respaldó de forma unánime al Gobierno de Bolivia tras los bloqueos que paralizaron al país.