Rusia concedió asilo a Al Asad y a su hermano, por lo que la ejecución de la condena resulta inviable mientras permanezcan en ese país Un tribunal penal de Damasco condenó este martes a muerte en rebeldía al expresidente sirio Bachar al Asad, derrocado en diciembre de 2024 y exiliado en Moscú, por asesinato premeditado, tortura, detención arbitraria y crímenes de lesa humanidad. Es la primera sentencia pública dictada contra el mandatario que gobernó Siria durante más de dos décadas.
El juez Fakhr al Din al Uryan, del tribunal penal número 4, condenó también a muerte a otras ocho personas, entre ellas Maher al Asad, hermano del expresidente, y Atef Najib, primo materno de ambos y único acusado presente en la sala. Najib escuchó el fallo en la jaula de acusados, con uniforme carcelario y bajo fuertes medidas de seguridad.
La contribución del criminal Bachar al Asad a los crímenes fue la de máximo responsable de la toma de decisiones, quien movilizó a las instituciones estatales para cometerlos, declaró el magistrado al leer la sentencia. El tribunal lo halló culpable del asesinato intencional de más de una persona y de niños, así como de tortura y detención arbitraria.
El fallo se dictó durante la audiencia contra Najib, general de brigada que dirigió la rama de Seguridad Política en la provincia meridional de Deraa entre 2008 y abril de 2011. Se le atribuye haber ordenado la detención y tortura de un grupo de menores que pintaron consignas contra el Gobierno en el muro de una escuela, episodio que desencadenó las primeras protestas del levantamiento sirio.
El juez sostuvo que las investigaciones y los testimonios acreditaron su participación en interrogatorios de detenidos y que la rama bajo su mando asaltó, junto con otros servicios de seguridad, la mezquita Omari de Deraa. El templo fue el principal punto de reunión de las manifestaciones de marzo de 2011 y las fuerzas de seguridad irrumpieron en él en varias ocasiones, con decenas de manifestantes muertos.
Najib fue trasladado a Idlib tras el inicio de las protestas y permaneció oculto desde mediados de 2011. Ese mismo año fue sancionado por Estados Unidos y la Unión Europea. Fue capturado el 31 de enero de 2025 en una redada en la zona rural de Latakia.
Los seis condenados restantes, todos prófugos, fueron sentenciados por asesinato premeditado y tortura con resultado de muerte. A la audiencia asistieron el fiscal general, Hasan al Turbeh, el responsable de la Comisión de Justicia Transicional, Abdulbaset Abdullatif, representantes de organizaciones jurídicas y humanitarias internacionales y familiares de víctimas.
El proceso, iniciado el 26 de abril y desarrollado en nueve audiencias, es el primero de la etapa de justicia transicional abierta tras la caída del Gobierno de Al Asad, cuando las fuerzas encabezadas por el actual presidente interino, Ahmed al Sharaa, entraron en Damasco. La guerra se prolongó catorce años y dejó, según estimaciones, cerca de medio millón de muertos. Rusia concedió asilo a Al Asad y a su hermano, por lo que la ejecución de la condena resulta inviable mientras permanezcan en ese país.