Creo que va a ser un gran primer ministro. Creo que tiene muchas ventajas de su lado, dijo Trump, y añadió que el Reino Unido es un país realmente especial El primer ministro británico, Andy Burnham, afirmó este martes que planteó la cuestión de las Falklands/Malvinas al presidente estadounidense, Donald Trump, durante la primera reunión entre ambos, celebrada al margen de la Asamblea General de la ONU en Nueva York. Mencionamos las Falklands. Y usted tuvo la amabilidad de escucharnos sobre esos asuntos, dijo ante la prensa. No hubo respuesta pública de Trump sobre el archipiélago.
La gestión llega once días después de que el mandatario estadounidense eludiera, en Dublín, responder si Estados Unidos acudiría en auxilio del Reino Unido ante un eventual nuevo conflicto por las islas, y de que declarara a la BBC que revisa todas sus posiciones. Varias coberturas señalan que esas declaraciones, junto a sus comentarios favorables a la unidad irlandesa, incomodaron al Gobierno británico.
El tono del encuentro fue cordial. Creo que va a ser un gran primer ministro. Creo que tiene muchas ventajas de su lado, dijo Trump, y añadió que el Reino Unido es un país realmente especial y que Washington está con ustedes hasta el final. Burnham respondió que la relación importa muchísimo para su país y que ambos habían establecido una buena conexión en sus conversaciones previas. También le recordó que Mánchester, donde fue alcalde antes de llegar a Downing Street en julio, no es un pueblo como el presidente la había descrito, sino una gran ciudad. No te lo tengo en cuenta como exalcalde, bromeó.
Es el primer encuentro presencial entre ambos, que habían hablado dos veces por teléfono desde que Burnham asumió el cargo. Trump lo había descrito como un buen tipo. Como alcalde de Gran Mánchester, Burnham había dicho que Trump no era bienvenido en la ciudad y que se negaría a reunirse con él.
La agenda incluyó Ucrania, Oriente Medio, comercio, energía, inmigración y la empresa Rolls-Royce, según detalló el propio Trump. Burnham buscaba misiles interceptores para reforzar la defensa aérea ucraniana antes del invierno y vías para restablecer el tránsito de buques por el estrecho de Ormuz, bloqueado en buena medida desde el inicio de la guerra con Irán en febrero, cuyo cierre disparó los precios del crudo. Seguimos listos para cumplir nuestra parte en Oriente Medio, ayudándolos a detener el conflicto y a abrir el estrecho, dijo el primer ministro, quien mencionó una solicitud de Arabia Saudí y afirmó: obviamente, estamos con ustedes en que Irán nunca debe ser una potencia nuclear.
Estados Unidos nunca ha fijado una posición formal sobre la soberanía del archipiélago, aunque reconoce la administración británica de hecho y prestó apoyo a la campaña militar de 1982. Argentina reclama la soberanía de las islas; en el referéndum de 2013, el 99,8% de los votantes optó por mantener el estatus de territorio británico de ultramar.