
El reclamo de soberanía sobre las Falklands/Malvinas constituye uno de los escasos consensos que atraviesan la fractura política argentina, conocida localmente como “la grieta”, una polarización que separa al país en dos campos enfrentados sobre casi todos los asuntos públicos. Esa transversalidad explica tanto su presencia constante en la cultura popular como su recurrencia en el discurso político.

El presidente de Argentina, Javier Milei, anunció el jueves por cadena nacional sanciones contra las empresas que participen en la explotación de hidrocarburos en las Falklands/Malvinas sin autorización argentina, así como la construcción de una base naval en Tierra del Fuego, en el extremo sur del país. El mensaje, grabado en la Casa Rosada junto a todo su gabinete, elevó la tensión con el Reino Unido en momentos en que Washington ha sembrado dudas sobre su tradicional neutralidad en la disputa.

Especialistas argentinos en política internacional consultados esta semana coinciden en que la declaración de Donald Trump sobre una eventual revisión de la posición estadounidense respecto de las Falklands/Malvinas responde a la presión sobre Londres y no a un cambio de fondo sobre la soberanía del archipiélago.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio a entender que su país no acudiría en auxilio del Reino Unido ante un eventual conflicto con Argentina por las Falklands/Malvinas, y vinculó esa posición a la falta de respaldo británico en la guerra que Washington mantiene con Irán.

Las principales firmas de análisis financiero han matizado las previsiones de la Casa Blanca sobre el acuerdo petrolero con Venezuela, anunciado el viernes por Donald Trump, que otorga a una sociedad participada por el Gobierno estadounidense el control de diecisiete yacimientos con unos 65.000 millones de barriles de reservas durante cien años.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este miércoles que Venezuela todavía no reúne las condiciones para convocar elecciones, cinco días después de anunciar el acuerdo que otorga a Washington el control mayoritario sobre una quinta parte de las reservas petroleras del país durante un siglo.

El Gobierno británico desestimó este martes las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre una eventual revisión de la posición de Washington respecto de las Falklands/Malvinas, y reiteró su compromiso con el estatus del archipiélago.

El presidente de Argentina, Javier Milei, anunció este martes que hablará en cadena nacional el jueves por la noche para exponer el estado del reclamo de soberanía sobre las Falklands/Malvinas, un día después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, dijera que revisa la posición de su país sobre el archipiélago.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, respondió el lunes en el Despacho Oval, al ser consultado sobre si su Gobierno revisaba la posición de neutralidad respecto de las Falklands/Malvinas: Siempre reviso todas las posturas. Esa es solo una de muchas. Es la primera vez que se pronuncia públicamente sobre la disputa de soberanía entre el Reino Unido y Argentina, aunque su respuesta no comprometió ninguna decisión.

La Casa Blanca identificó el lunes a la empresa que explotará durante un siglo diecisiete campos petroleros de Venezuela en sociedad con el Gobierno de Estados Unidos: North American Blue Energy Partners, propiedad del empresario venezolano Alejandro Betancourt, investigado en Suiza y en España por su presunta participación en un esquema de lavado de fondos procedentes de la estatal PDVSA. No existe condena en su contra.