
Los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y de Estados Unidos, Donald Trump, mantuvieron este jueves una reunión de cerca de tres horas en la Casa Blanca con la que ambos mandatarios dieron por superada una de las crisis bilaterales más severas en dos siglos de relaciones entre las dos mayores economías del continente americano. El encuentro, formalizado como reunión de trabajo, se desarrolló en un clima de fluidez personal y permitió acordar el establecimiento de canales bilaterales para abordar asuntos comerciales, de seguridad y cooperación regional.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunció este jueves un nuevo paquete de sanciones contra el Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA), el conglomerado vinculado a las Fuerzas Armadas cubanas que controla aproximadamente el 40% de la economía de la isla, en una nueva escalada de la presión económica desplegada por la administración Trump contra el régimen de La Habana. La medida se enmarca en la implementación de la Orden Ejecutiva 14404, firmada por el presidente Donald Trump el 1 de mayo, que autoriza sanciones contra responsables de la represión política y amenazas a la seguridad nacional estadounidense.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, fue recibido este jueves por su par estadounidense Donald Trump en la Casa Blanca, en lo que constituye su primera visita oficial a Washington desde su retorno al poder en 2023 y la segunda reunión cara a cara entre ambos mandatarios, después del breve encuentro de 45 minutos al margen de la cumbre de ASEAN en Kuala Lumpur en octubre del año pasado. La cita, formalizada como reunión de trabajo y no como visita de Estado, busca consolidar la frágil tregua bilateral alcanzada tras una de las crisis diplomáticas más severas en dos siglos de relaciones entre las dos democracias más pobladas del continente americano.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este martes por la noche la suspensión del Proyecto Libertad, la operación militar lanzada apenas 24 horas antes para escoltar buques varados a través del Estrecho de Ormuz, citando avances significativos hacia un acuerdo de paz con Irán. El anuncio, difundido en su red Truth Social, contradijo el mensaje sostenido durante toda la jornada por el secretario de Estado Marco Rubio, el secretario de Defensa Pete Hegseth y el jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Dan Caine, quienes habían presentado la operación como una misión de rescate humanitario innegociable para los marineros varados.

El presidente estadounidense Donald Trump afirmó este viernes que su país tomará Cuba casi inmediatamente, en declaraciones realizadas durante un acto privado del Forum Club en West Palm Beach, Florida, horas después de firmar una orden ejecutiva que amplía sustancialmente las sanciones económicas contra el régimen de La Habana. Las palabras del mandatario, aunque enmarcadas en un tono coloquial, elevan considerablemente la tensión bilateral y abren un nuevo capítulo en la política estadounidense hacia el gobierno de Miguel Díaz-Canel.

Estados Unidos y Venezuela inauguraron este jueves la primera conexión aérea directa entre ambos países desde 2019 y suscribieron dos nuevos acuerdos energéticos en una jornada que la Casa Blanca describió como un avance sustantivo en la fase de revitalización económica del plan de tres etapas diseñado por el presidente Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio para reorganizar la relación bilateral tras la captura del expresidente Nicolás Maduro por tropas estadounidenses el 3 de enero.

El Rey Carlos III pronunció este martes un discurso de 28 minutos ante una sesión conjunta del Congreso de Estados Unidos en el que reivindicó la “relación especial” entre Londres y Washington como “una de las alianzas más consecuentes en la historia de la humanidad”, en una intervención que evitó toda referencia directa a la guerra contra Irán o al caso Epstein, dos asuntos que han tensionado los vínculos transatlánticos en las últimas semanas. La intervención coronó la jornada central de la visita de Estado del monarca a Washington, en el marco del 250 aniversario de la independencia estadounidense.

El rey Carlos III se prepara para pronunciar este martes a las 15:00 hora local un discurso ante una sesión conjunta del Congreso de Estados Unidos, en el que abordará la reconciliación y renovación como ejes de la relación bilateral entre Londres y Washington a 250 años de la independencia estadounidense. La intervención, prevista como uno de los momentos centrales de su visita de Estado, llega tras una recepción cargada de simbolismo militar en la Casa Blanca, en la que el presidente Donald Trump dispensó al monarca el más alto honor protocolar otorgado por Estados Unidos a un jefe de Estado extranjero.

La disputa por la soberanía de las Falklands/Malvinas regresó al centro de la agenda diplomática esta semana con dos elementos de impacto inmediato: las declaraciones de la vicepresidenta argentina, Victoria Villarruel, exigiendo que los habitantes del archipiélago vuelvan a Inglaterra si se sienten ingleses —pese a que en el referéndum de 2013 los isleños votaron por una mayoría del 99,8% a favor de seguir siendo británicos—, y la revelación, publicada por The Telegraph, de que Estados Unidos habría presionado al gobierno británico para tolerar la entrega a Argentina de cazas F-16 procedentes de territorio aliado.

El rey Carlos III y la reina Camila aterrizaron este lunes en la base militar Joint Base Andrews, en Maryland, dando comienzo a una visita de Estado de cuatro días a Estados Unidos, la más relevante del actual reinado y la primera de un monarca británico al país en dos décadas. La gira coincide con el 250 aniversario de la Declaración de Independencia de Estados Unidos y se desarrolla en un momento particularmente delicado para la relación especial entre Londres y Washington, agudizado por las tensiones derivadas de la guerra contra Irán y por una serie de desencuentros diplomáticos acumulados en los últimos meses.