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Dos potentes terremotos sacuden el norte de Venezuela y derrumban edificios en Caracas

Jueves, 25 de junio de 2026 - 09:03 UTC
El USGS describió ambos sismos como un “doblete sísmico”, un fenómeno en el que dos terremotos de gran magnitud ocurren con segundos de diferencia en la misma zona El USGS describió ambos sismos como un “doblete sísmico”, un fenómeno en el que dos terremotos de gran magnitud ocurren con segundos de diferencia en la misma zona

Dos potentes terremotos de magnitud 7,2 y 7,5, separados por unos 39 segundos, sacudieron la tarde de este miércoles el centro-norte de Venezuela, derrumbaron edificios en la capital, Caracas, y dejaron a equipos de rescate trabajando entre los escombros, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, declaró el estado de emergencia, aunque no ofreció cifras de heridos o fallecidos.

El epicentro se ubicó a unos 160 kilómetros al oeste de Caracas, en el centro-norte del país, a una profundidad cercana a los 13 kilómetros. El USGS describió ambos sismos como un “doblete sísmico”, un fenómeno en el que dos terremotos de gran magnitud ocurren con segundos de diferencia en la misma zona. El temblor se sintió con fuerza en varios estados —Carabobo, Yaracuy, Falcón, Aragua, Miranda, La Guaira y la propia capital— y llevó a miles de personas a evacuar sus viviendas. El Sistema de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos emitió una amenaza para Puerto Rico y las Islas Vírgenes que canceló alrededor de una hora después.

No existe aún un balance oficial de víctimas. Las autoridades difundieron datos parciales y locales: en el estado de Falcón, el gobernador Víctor Clark informó de 32 personas hospitalizadas y unas 15 atrapadas horas después del sismo, mientras que en el municipio caraqueño de Chacao el alcalde, Gustavo Duque, reportó dos estructuras colapsadas, 16 heridos y la existencia de fallecidos, sin precisar un número. El USGS, que elabora modelos de impacto, estimó de manera preliminar que el número de muertos podría situarse en un rango de entre 10.000 y 100.000 y advirtió que “es probable que el desastre sea generalizado”, una proyección estadística que deberá ser contrastada con los recuentos sobre el terreno.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su país “está listo, dispuesto y en condiciones de ayudar” e indicó que había instruido “a todas las agencias del Gobierno para que se preparen para actuar con rapidez”. “Estaremos ahí para nuestros nuevos y grandes amigos”, escribió en una publicación en redes sociales, en alusión al acercamiento entre Washington y el Gobierno interino de Delcy Rodríguez, que asumió tras la captura del expresidente Nicolás Maduro en una operación militar estadounidense en enero. Antes, el subsecretario de Estado, Christopher Landau, había señalado que Estados Unidos estaba en contacto con las autoridades venezolanas para “movilizar asistencia”.

El ministro del Interior, Diosdado Cabello, confirmó situaciones “alarmantes” en zonas de la capital y pidió a la población no permanecer en sus casas ante el riesgo de réplicas, de las que se registraron cerca de dos decenas. En el aeropuerto de Maiquetía, que da servicio a Caracas, se dañó parte del techo y se cancelaron todos los vuelos. Rodríguez señaló afectaciones en el suministro eléctrico y de agua en La Guaira, Caracas y otros estados, y anunció la suspensión del metro, el ferrocarril y las clases escolares. “Lo primero es mantener la unión para salvar vidas”, afirmó la mandataria, que pidió al personal sanitario incorporarse a sus puestos.

Los testimonios de los residentes describieron escenas de pánico. “Estábamos en la calle y nos teníamos que agarrar de los carros”, relató Michael Alicastro, que ayudó a sacar a cinco personas de un edificio de 14 pisos que se desplomó. En varias zonas, los rescatistas —en su mayoría policías— trabajaban sin equipos y pedían cuerdas y linternas, mientras familiares gritaban los nombres de los vecinos atrapados. Muchos habitantes quedaron sin electricidad ni señal telefónica, lo que agravó la angustia en un país del que han emigrado más de 7,7 millones de personas durante su prolongada crisis.

En el plano político, la líder opositora María Corina Machado pidió unidad y solidaridad, mientras que el opositor Edmundo González denunció un “bloqueo sistemático” de información que, según dijo, impide a los venezolanos conocer el alcance real de la catástrofe. A nivel internacional, el subsecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau, indicó que Washington está en contacto con el Gobierno venezolano para “movilizar asistencia”; el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, anunció el envío de 300 rescatistas, y otros países y la ONU expresaron su solidaridad. Venezuela se asienta en una zona sísmicamente activa, donde la placa del Caribe se encuentra con la sudamericana; Caracas ya había sufrido un terremoto devastador en 1967, que dejó 236 muertos.