Lacalle Pou habló durante alrededor de media hora ante más de mil militantes en la Plaza Matriz de Montevideo, tras varios meses de bajo perfil La primera intervención pública del expresidente uruguayo Luis Lacalle Pou desde que dejó el cargo, el domingo en el acto por los 190 años del Partido Nacional, generó lecturas dispares dentro del gobernante Frente Amplio y reabrió la discusión sobre su papel en la oposición.
Lacalle Pou habló durante alrededor de media hora ante más de mil militantes en la Plaza Matriz de Montevideo, tras varios meses de bajo perfil. Se presentó como un viejo militante y dijo que, después de un proceso de balance de su gestión, se siente tranquilo, satisfecho, pero no conforme. Reconoció aciertos y errores y llamó a la unidad: No hay que curar heridas, hay que no lastimar. No hizo definiciones electorales ni anunció candidatura. Los asistentes corearon vamos a volver y lo vitorearon al grito de Presidente.
El pasaje más comentado fue una distinción entre poder y autoridad, que atribuyó a una introspección iniciada meses antes de terminar su mandato. Definió el poder como algo formal que nace del voto, y la autoridad como algo que se construye sobre vínculos intelectuales, morales y afectivos. No se puede ejercer bien el poder si antes no se tiene autoridad. No se puede gobernar bien un país si no se conoce, afirmó.
Dirigentes nacionalistas y algunos analistas interpretaron esas palabras como dirigidas al presidente Yamandú Orsi. El politólogo Antonio Cardarello las calificó de crítica con altura al Gobierno. Orsi lo descartó este lunes: No, para nada, para nada. A un presidente no le corresponde hacer comentarios sobre lo que dicen otros líderes. El mandatario recordó que su Gobierno concedió al Partido Nacional la cadena nacional de radio y televisión para conmemorar el aniversario.
La exvicepresidenta Lucía Topolansky, del Movimiento de Participación Popular, valoró la serenidad del expresidente y describió su intervención como la de un hombre de Estado. Interpretó el llamado a evitar la ofensa como un mensaje dirigido al conjunto del Parlamento, en pleno tratamiento de la Rendición de Cuentas, y no solo a los legisladores blancos. Hubo un reto que fue con altura, dijo a El País.
El senador socialista Gustavo González ofreció una lectura más crítica: valoró que el expresidente no atacara al Gobierno, pero consideró el discurso muy vago y sostuvo que no habló como estadista, al no referirse a la situación internacional. El senador Daniel Caggiani lo calificó de republicano y sensato, aunque planteó una contradicción entre ese tono y la estrategia parlamentaria de la oposición. El presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira, afirmó que probablemente Orsi no luzca tan bien en la tribuna, pero que en la cancha gobierna mejor.
Uruguay no admite la reelección inmediata, pero sí períodos alternos, por lo que Lacalle Pou podría competir en las elecciones de 2029.