Según un análisis de la fundación KFF, especializada en políticas sanitarias, el pago no llegará a los 35 millones de beneficiarios inscritos en planes privados El presidente estadounidense, Donald Trump, ha anunciado en las últimas semanas una serie de pagos directos a distintos grupos de ciudadanos y ha prometido 5.000 dólares a cada adulto si los republicanos conservan el control del Congreso en las elecciones de mitad de mandato del 3 de noviembre, en las que el costo de vida se perfila como el tema central.
El más reciente es un cheque de unos 90 dólares para más de 20 millones de jubilados, destinado a ayudarles a pagar la prima de la Parte B de Medicare, el seguro médico público para mayores de 65 años. Mi Administración comenzará de inmediato a enviar cheques por casi 100 dólares, escribió Trump en la red Truth Social. Según un análisis de la fundación KFF, especializada en políticas sanitarias, el pago no llegará a los 35 millones de beneficiarios inscritos en planes privados, y la prima estándar anual, de 2.435 dólares, subirá 79 el año próximo, lo que absorberá buena parte del cheque. El Gobierno informó además a comienzos de octubre un pago de 500 dólares a cerca de un millón de asegurados del programa conocido como Obamacare.
La promesa de 5.000 dólares por adulto, formulada en septiembre, no es una medida aprobada y requeriría autorización del Congreso. Los anuncios han recibido críticas por coincidir con la campaña electoral.
Los pagos llegan en un momento de descontento económico. Según una encuesta de la agencia AP y el centro NORC de la Universidad de Chicago publicada la semana pasada, casi tres de cada cuatro estadounidenses describen la situación económica como mala y el 69% desaprueba la gestión económica del presidente, incluido el 57% de quienes se identifican como republicanos. Las primas del Obamacare aumentaron este año tras el fin de un crédito fiscal de la pandemia, y la guerra con Irán ha encarecido la energía.
Le decimos una y otra vez al pueblo estadounidense que no crea en lo que hay en su propia chequera. Eso no va a funcionar, advirtió el senador republicano John Kennedy, de Luisiana, en una entrevista con NBC.
Los republicanos tienen mayorías estrechas en ambas cámaras. Cinco modelos de pronóstico electoral dan a los demócratas entre un 56% y un 73% de probabilidad de controlar el Senado y entre un 76% y un 99% de hacerse con la Cámara de Representantes.