
La guerra entre Irán, Israel y Estados Unidos escaló este miércoles con un ataque contra South Pars, la porción iraní del mayor yacimiento de gas natural del mundo, compartido con Qatar. Reuters informó que el golpe contra esa infraestructura marcó una nueva fase del conflicto, al alcanzar por primera vez en esta guerra instalaciones energéticas iraníes de peso estratégico, y fue seguido por amenazas y ataques iraníes contra objetivos energéticos en el Golfo.

Joe Kent, director del Centro Nacional Antiterrorista de Estados Unidos, renunció este martes con efecto inmediato y atribuyó su salida a su rechazo a la guerra de Washington contra Irán, en la primera ruptura pública de alto nivel dentro del aparato de seguridad de Donald Trump desde el inicio de la ofensiva. Kent sostuvo que Teherán no representaba una “amenaza inminente” para Estados Unidos.

Arabia Saudí está intensificando el uso de su red de oleoductos hacia el mar Rojo para mantener exportaciones de crudo mientras el estrecho de Ormuz sigue gravemente alterado por la guerra con Irán. La ruta clave es el sistema Abqaiq-Yanbu, también conocido como oleoducto Este-Oeste o Petroline, que conecta los campos del Golfo con la terminal de Yanbu, sobre el mar Rojo. Esa infraestructura se ha convertido en la principal vía de escape saudí para evitar el paso por Ormuz, por donde normalmente circula alrededor de una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado.

Alemania rechazó este lunes la petición del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de que sus aliados envíen buques de guerra al estrecho de Ormuz para ayudar a reabrir la ruta marítima. El ministro de Defensa, Boris Pistorius, cuestionó qué podrían hacer “un puñado” de fragatas europeas que la Armada estadounidense no pudiera hacer ya y zanjó la posición alemana con una frase directa: “Esta no es nuestra guerra”. El portavoz del canciller Friedrich Merz añadió que el conflicto “no es la guerra de la OTAN” y que Berlín no tiene planes de verse arrastrado a él.

Irán está trasladando una parte central de la guerra al mar, donde su capacidad convencional es inferior a la de Estados Unidos, pero donde conserva herramientas suficientes para desorganizar el tráfico energético global. En el estrecho de Ormuz, un corredor por el que pasa cerca de una quinta parte del petróleo mundial, los ataques contra buques mercantes, la amenaza de minas y el uso de lanchas rápidas y misiles costeros han elevado el costo y la dificultad de cualquier operación de escolta.

Estados Unidos autorizó de forma temporal la venta de petróleo ruso y productos derivados que ya se encuentren cargados en buques, en una flexibilización limitada de sanciones adoptada en medio del repunte global de los precios de la energía por la guerra en Oriente Medio. La medida fue anunciada por el Departamento del Tesoro y estará vigente hasta el 11 de abril.

La guerra entre Irán, Israel y Estados Unidos entró este jueves en una fase de mayor expansión regional, con nuevos ataques iraníes contra infraestructura energética, rutas marítimas y posiciones militares en varios países del Golfo, mientras Israel respondió con una nueva ola de bombardeos sobre territorio iraní. La intensificación elevó otra vez la tensión sobre el estrecho de Ormuz y devolvió el precio del petróleo por encima de los US$ 100 por barril.

Estados Unidos e Israel lanzaron el martes lo que el Pentágono y testigos en Irán describieron como la jornada más intensa de bombardeos desde el inicio de la guerra, mientras Washington amplió sus operaciones al entorno del estrecho de Ormuz y dijo haber destruido 16 embarcaciones iraníes de tendido de minas. La acción elevó aún más el riesgo sobre la principal ruta energética del mundo, por donde normalmente transita cerca de una quinta parte del petróleo y gas natural licuado global.

El presidente argentino Javier Milei afirmó en Nueva York que es “el presidente más sionista del mundo” y ratificó su alineamiento con Estados Unidos e Israel durante una intervención en Yeshiva University, una de las principales escalas de una gira en Estados Unidos que también incluyó actividades con inversores en el marco de “Argentina Week.” La universidad informó que el acto formó parte de una visita de tres días centrada en liderazgo económico y respaldo a Washington e Israel en la guerra con Irán.

Estados Unidos mantuvo deportaciones de migrantes a Irán y Venezuela mientras elevaba la presión militar y diplomática sobre ambos países, según registros oficiales, reportes de agencias y datos de organizaciones de seguimiento de vuelos de expulsión. En el caso iraní, Washington reanudó en septiembre de 2025 los vuelos de deportación a Teherán tras décadas sin ejecutar ese tipo de traslados, en un giro que coincidió con un fuerte deterioro de la relación bilateral.