La salida de Kent golpea uno de los argumentos centrales de la Casa Blanca para justificar los ataques Joe Kent, director del Centro Nacional Antiterrorista de Estados Unidos, renunció este martes con efecto inmediato y atribuyó su salida a su rechazo a la guerra de Washington contra Irán, en la primera ruptura pública de alto nivel dentro del aparato de seguridad de Donald Trump desde el inicio de la ofensiva. Kent sostuvo que Teherán no representaba una “amenaza inminente” para Estados Unidos.
En un mensaje difundido en redes sociales y en la carta enviada al presidente, Kent afirmó que “no puedo, en buena conciencia, apoyar la guerra actual contra Irán” y agregó que “Irán no representaba una amenaza inminente para nuestra nación”. También aseguró que el conflicto comenzó “por la presión de Israel y su poderoso lobby estadounidense”, una acusación que Trump rechazó públicamente.
La salida de Kent golpea uno de los argumentos centrales de la Casa Blanca para justificar los ataques. Trump respondió desde el Despacho Oval que siempre lo había considerado “débil en seguridad” y sostuvo que Irán sí era “una amenaza tremenda”. La directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, respaldó la posición presidencial y dijo que Trump actuó tras revisar la información disponible y concluir que existía un riesgo inminente.
After much reflection, I have decided to resign from my position as Director of the National Counterterrorism Center, effective today.
— Joe Kent (@joekent16jan19) March 17, 2026
I cannot in good conscience support the ongoing war in Iran. Iran posed no imminent threat to our nation, and it is clear that we started this… pic.twitter.com/prtu86DpEr
Kent no es un funcionario menor. Ex boina verde y exagente de la CIA, fue confirmado por el Senado en julio de 2025 por 52 votos contra 44 para dirigir el centro encargado de analizar y detectar amenazas terroristas. Su nombramiento ya había provocado una fuerte oposición demócrata por sus vínculos previos con figuras de la extrema derecha y por su respaldo a teorías conspirativas sobre el asalto al Capitolio de 2021.
Tras conocerse la renuncia, la reacción en Washington fue inmediata. Trump y otros republicanos salieron a desacreditarlo, mientras que el senador demócrata Mark Warner, principal demócrata del Comité de Inteligencia, sostuvo que Kent tenía razón en un punto esencial: que no había pruebas “creíbles y confirmadas” de una amenaza inminente que justificara precipitar a Estados Unidos hacia otra guerra electiva en Oriente Próximo. Otros demócratas, sin embargo, insistieron en que el historial político de Kent sigue siendo profundamente problemático.
La dimisión expone las tensiones dentro del trumpismo sobre otra guerra en Oriente Próximo. Kent se convierte en el primer alto cargo de la administración en romper públicamente con la línea oficial sobre Irán, en un momento en que la Casa Blanca intenta defender tanto la necesidad militar de la campaña como sus objetivos políticos.