
Irán inició su participación en el Mundial en Los Ángeles este lunes con un empate 2-2 ante Nueva Zelanda, ante un público que combinó a hinchas que alentaban al equipo y a iraní-estadounidenses que agitaban símbolos de protesta contra el Gobierno de Teherán. El partido se disputó apenas 24 horas después del anuncio de un acuerdo preliminar para poner fin a la guerra que Estados Unidos e Israel iniciaron contra Irán en febrero.

La bolsa de São Paulo cerró este lunes con una caída del 0,42%, arrastrada por el desplome de la petrolera estatal Petrobras tras el retroceso del precio internacional del crudo, vinculado al acuerdo preliminar entre Estados Unidos e Irán. El Ibovespa, índice de referencia del principal parqué de América Latina, terminó la jornada en los 170.415 puntos.

Estados Unidos e Irán alcanzaron este domingo un acuerdo de paz preliminar para poner fin a casi cuatro meses de guerra en Oriente Próximo y reabrir el estrecho de Ormuz, según anunció Pakistán, país mediador. El pacto, confirmado tanto por el presidente estadounidense, Donald Trump, como por Teherán, se firmará oficialmente el viernes 19 de junio en Suiza.

Estados Unidos e Irán intercambiaron fuego por segunda noche consecutiva, en lo que supone una fase más peligrosa de la guerra en el golfo Pérsico y abre la perspectiva de un regreso a las hostilidades abiertas. Mientras las fuerzas estadounidenses atacaban de nuevo objetivos iraníes, la Guardia Revolucionaria afirmó haber golpeado bases con presencia estadounidense en la región y el Estado Mayor iraní anunció el cierre absoluto del estrecho de Ormuz. El presidente Donald Trump amenazó con nuevos ataques este jueves si Teherán no acepta sus condiciones para la paz.

Estados Unidos lanzó este martes una serie de ataques contra Irán en represalia por el derribo de un helicóptero Apache estadounidense sobre el estrecho de Ormuz, informó el Comando Central (Centcom). La acción supone una marcada escalada que ahonda las dudas sobre el alto el fuego vigente desde el 8 de abril y sobre las negociaciones de paz que el presidente Donald Trump dice tener al alcance de la mano.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que llamará al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, para pedirle que no responda a los misiles que Irán lanzó este domingo contra Israel, en un intento de evitar una nueva escalada y de salvar un acuerdo con Teherán que considera muy cerca. Fue el primer ataque directo iraní desde el alto el fuego alcanzado el pasado 8 de abril.

Las administraciones del presidente estadounidense Donald Trump y del Gobierno iraní confirmaron este viernes la existencia de un preacuerdo destinado a prorrogar por sesenta días el alto el fuego vigente y a abrir conversaciones formales sobre el programa nuclear iraní, en lo que constituye el avance diplomático más significativo desde el inicio de la guerra hace tres meses. Sin embargo, las versiones difundidas por Washington y Teherán sobre el contenido del entendimiento difieren de manera sustancial en los puntos centrales: la reapertura del estrecho de Ormuz, el destino del uranio altamente enriquecido bajo control iraní y el eventual pago de fondos congelados a la República Islámica.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, descartó este miércoles que Rusia o China puedan hacerse con el control del uranio enriquecido acumulado por Irán como parte de un eventual acuerdo para poner fin a la guerra. No, no estaría cómodo con eso, respondió escuetamente el mandatario a periodistas que le preguntaron por la posibilidad de que Moscú o Pekín custodien el material radiactivo con el que Teherán podría llegar a fabricar un arma nuclear. La declaración introduce una nueva complicación en las negociaciones que ambas partes mantienen en Doha bajo mediación catarí.

Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos atacaron este lunes objetivos militares en el sur de Irán en legítima defensa, según comunicó el Comando Central estadounidense, en un episodio que coincide con la llegada de los negociadores iraníes a Qatar para mantener conversaciones de paz mediadas por el Gobierno catarí. La operación coincide a su vez con la orden del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, al Ejército israelí de pisar el acelerador en su ofensiva contra la milicia chií Hezbolá en el Líbano, pese a las negociaciones paralelas entre Tel Aviv y Beirut.

La Administración del presidente Donald Trump dio por hecho este domingo que en los próximos días podrá anunciar un acuerdo con Irán para reabrir el estrecho de Ormuz, una vía marítima por la que circula aproximadamente el 20% del petróleo mundial y que permanece prácticamente cerrada desde el inicio de la ofensiva estadounidense e israelí contra la República Islámica el 28 de febrero. Tres meses después del ataque que acabó con la vida del líder supremo Alí Jameneí —reemplazado por su hijo Mojtaba—, Washington y Teherán negocian un esquema en dos fases que aliviaría la presión sobre la economía global sin resolver de inmediato las cuestiones nucleares de fondo.