
Joe Kent, director del Centro Nacional Antiterrorista de Estados Unidos, renunció este martes con efecto inmediato y atribuyó su salida a su rechazo a la guerra de Washington contra Irán, en la primera ruptura pública de alto nivel dentro del aparato de seguridad de Donald Trump desde el inicio de la ofensiva. Kent sostuvo que Teherán no representaba una “amenaza inminente” para Estados Unidos.