Imagen distribuida por el Comando Central de EE. UU. Estados Unidos e Israel lanzaron el martes lo que el Pentágono y testigos en Irán describieron como la jornada más intensa de bombardeos desde el inicio de la guerra, mientras Washington amplió sus operaciones al entorno del estrecho de Ormuz y dijo haber destruido 16 embarcaciones iraníes de tendido de minas. La acción elevó aún más el riesgo sobre la principal ruta energética del mundo, por donde normalmente transita cerca de una quinta parte del petróleo y gas natural licuado global.
El Comando Central de EE.UU. dijo que las 16 embarcaciones fueron “eliminadas” cerca de Ormuz. Donald Trump había afirmado horas antes que 10 buques mineros “inactivos” habían sido destruidos y advirtió que, si Irán había colocado minas en el estrecho, debían ser retiradas “de inmediato”, bajo amenaza de consecuencias militares de una escala no especificada.
La Casa Blanca intentó mantener abierta la idea de una salida rápida, pero el terreno mostró otra cosa. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, dijo que ese día sería “el más intenso” de ataques sobre Irán, con más cazas, más bombarderos y más blancos golpeados que en fases previas del conflicto. Reuters reportó además que la guerra, iniciada el 28 de febrero, ya dejó hasta 150 militares estadounidenses heridos, aunque después de esa publicación el Pentágono situó la cifra en alrededor de 140 y dijo que la gran mayoría de las lesiones eran leves.
Irán, por su parte, sostuvo la presión regional. Reuters informó que la Guardia Revolucionaria dijo haber lanzado misiles contra la base aérea de Al Udeid en Qatar y la base de Al Harir en Irak, además de ataques con drones contra instalaciones vinculadas a EE.UU. en Emiratos Árabes Unidos y Bahréin. También se registraron nuevas oleadas de misiles hacia Israel durante la madrugada del miércoles. Esas afirmaciones provinieron del lado iraní y no todas pudieron ser verificadas de forma independiente de inmediato.
El frente económico siguió dominado por Ormuz. Reuters señaló que el tránsito por el estrecho se ha desplomado 97% desde el comienzo de la guerra, según datos de Naciones Unidas, mientras el Pentágono estudia opciones para escoltar buques. Aun así, la Marina estadounidense no ha empezado todavía a acompañar petroleros, y la Casa Blanca aclaró que un mensaje previo del secretario de Energía sobre una supuesta escolta exitosa fue borrado porque estaba mal rotulado.
Con el mercado del crudo sometido a oscilaciones bruscas, el Wall Street Journal informó que la Agencia Internacional de Energía propuso la mayor liberación de reservas estratégicas de su historia. Reuters indicó que la iniciativa, aún pendiente de decisión final entre los países miembros, superaría los 182 millones de barriles liberados en 2022 tras la invasión rusa de Ucrania.