
Los precios del petróleo volvieron a superar este lunes los US$100 por barril, impulsados por la intensificación del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán y por la disrupción del tráfico energético en el estrecho de Ormuz, uno de los pasos marítimos más sensibles del mundo para el comercio de crudo. El Brent subía a US$105,15 y el West Texas Intermediate (WTI) a US$100,32 en las primeras operaciones asiáticas, según datos de mercado.

Los activos argentinos cerraron la semana bajo presión, arrastrados por la volatilidad internacional provocada por la guerra en Oriente Medio, en una jornada en la que cayeron acciones y bonos, subió el riesgo país y el petróleo volvió a tensionar las expectativas inflacionarias y financieras. El barril Brent cerró en US$ 103,14, mientras Wall Street extendió sus pérdidas semanales en un contexto de temor por la oferta energética global.

El presunto narcotraficante uruguayo Sebastián Marset fue capturado este viernes en Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia, en un operativo que cierra una de las búsquedas criminales más prolongadas y visibles del Cono Sur. Autoridades de Paraguay confirmaron la detención y señalaron que Marset quedó bajo custodia tras un despliegue ejecutado por fuerzas bolivianas.

Irán está trasladando una parte central de la guerra al mar, donde su capacidad convencional es inferior a la de Estados Unidos, pero donde conserva herramientas suficientes para desorganizar el tráfico energético global. En el estrecho de Ormuz, un corredor por el que pasa cerca de una quinta parte del petróleo mundial, los ataques contra buques mercantes, la amenaza de minas y el uso de lanchas rápidas y misiles costeros han elevado el costo y la dificultad de cualquier operación de escolta.

Estados Unidos autorizó de forma temporal la venta de petróleo ruso y productos derivados que ya se encuentren cargados en buques, en una flexibilización limitada de sanciones adoptada en medio del repunte global de los precios de la energía por la guerra en Oriente Medio. La medida fue anunciada por el Departamento del Tesoro y estará vigente hasta el 11 de abril.

La guerra entre Irán, Israel y Estados Unidos entró este jueves en una fase de mayor expansión regional, con nuevos ataques iraníes contra infraestructura energética, rutas marítimas y posiciones militares en varios países del Golfo, mientras Israel respondió con una nueva ola de bombardeos sobre territorio iraní. La intensificación elevó otra vez la tensión sobre el estrecho de Ormuz y devolvió el precio del petróleo por encima de los US$ 100 por barril.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, autorizó la liberación de 172 millones de barriles de crudo de la Reserva Estratégica de Petróleo como parte de una acción coordinada con la Agencia Internacional de la Energía (AIE), en un intento por contener el alza de los combustibles tras la disrupción del mercado provocada por la guerra con Irán. El Departamento de Energía informó que la descarga comenzará la próxima semana y que tardará unos 120 días en completarse.

Estados Unidos e Israel lanzaron el martes lo que el Pentágono y testigos en Irán describieron como la jornada más intensa de bombardeos desde el inicio de la guerra, mientras Washington amplió sus operaciones al entorno del estrecho de Ormuz y dijo haber destruido 16 embarcaciones iraníes de tendido de minas. La acción elevó aún más el riesgo sobre la principal ruta energética del mundo, por donde normalmente transita cerca de una quinta parte del petróleo y gas natural licuado global.

El presidente argentino Javier Milei afirmó en Nueva York que es “el presidente más sionista del mundo” y ratificó su alineamiento con Estados Unidos e Israel durante una intervención en Yeshiva University, una de las principales escalas de una gira en Estados Unidos que también incluyó actividades con inversores en el marco de “Argentina Week.” La universidad informó que el acto formó parte de una visita de tres días centrada en liderazgo económico y respaldo a Washington e Israel en la guerra con Irán.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, advirtió este lunes que su país debe prepararse para defenderse frente a posibles amenazas externas, en medio de un escenario internacional cada vez más tenso, durante una comparecencia conjunta con su homólogo sudafricano, Cyril Ramaphosa, en Brasilia.