
El Gobierno de Javier Milei procedió este martes a la apertura de las ofertas económicas presentadas por los dos consorcios internacionales que compiten por la concesión por 25 años de la hidrovía Paraná-Paraguay, la principal vía fluvial del comercio exterior argentino, pese a la advertencia del Ministerio Público Fiscal sobre la existencia de serias y evidentes irregularidades que podrían derivar en consecuencias penales y administrativas. La oposición peronista ha impulsado en el Congreso un proyecto para exigir la suspensión inmediata del proceso.

La licitación para concesionar por 25 años la Hidrovía Paraná-Paraguay, la principal vía fluvial por la que se canaliza alrededor del 85 % del comercio exterior argentino, ingresó en su recta final con dos finalistas belgas —Jan de Nul y DEME— y un creciente cuestionamiento político sobre el diseño del pliego, los socios locales del proceso y la transparencia de la documentación técnica.

El Gobierno argentino ha lanzado el Plan Paraná, una importante iniciativa interinstitucional diseñada para frenar los delitos federales y reforzar la seguridad fronteriza a lo largo de la Hidrovía Paraná-Paraguay, una ruta comercial cada vez más explotada por organizaciones criminales transnacionales.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Paraguay y asociaciones del sector privado iniciaron este jueves en Asunción una ronda de negociaciones sobre las operaciones de abastecimiento de combustible en el kilómetro 171 de la Hidrovía Paraguay-Paraná, luego de que la autoridad aduanera argentina anunciara una posible suspensión de dichas operaciones.

Los principales usuarios empresariales de la Hidrovía Paraná-Paraguay (agroexportadores, industriales y operadores portuarios) emitieron un comunicado conjunto apoyando el proceso de licitación del gobierno argentino para un operador privado de la Hidrovía Troncal. En dicho documento, instan a todos los interesados a canalizar sus propuestas, incluidas las relacionadas con tarifas e impacto ambiental, a través de las mesas de diálogo técnico establecidas para evitar obstaculizar el consenso.

El Gobierno argentino del presidente Javier Milei declaró desierta la licitación de la Hidrovía Paraná-Paraguay -por la que circula el 80% de las exportaciones del país y que es vital para Paraguay- y abrió una investigación contra la única oferente, la empresa Dredging Environmental and Marine Engineering (DEME), por presuntamente presionar a otros potenciales candidatos para que no participaran. La Comisión Nacional de Defensa de la Competencia investigará posibles prácticas anticompetitivas o asociación ilícita, se explicó.

La Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA) de Argentina ha identificado “graves irregularidades” en el proceso de licitación de la hidrovía de los ríos Paraná y Paraguay, un corredor clave para el comercio regional. La hidrovía es esencial para la salida de productos agrícolas de Argentina, Brasil, Bolivia, Paraguay y Uruguay hacia el Atlántico.

La Hidrovía Paraguay-Paraná, que canaliza miríadas de toneladas de carga cada año, es uno de los principales pasos de cargamentos de cocaína con destino a Hamburgo y Amberes, entre otros destinos, informó el Washington Post. Recorre más de 3.300 kilómetros y conecta al menos 150 puertos de cinco países. Podría decirse que es la ruta comercial fluvial más importante del continente.

El comercio por la Hidrovía del Paraná colapsó durante 12 horas el sábado entre San Nicolás y Ramallo cuando el granelero AP Revelin, de bandera croata, encalló, obstaculizando el tráfico en ambos sentidos mientras los bajos niveles de agua siguen afectando las operaciones. En este escenario, se recomendó a varias barcazas no zarpar.

Los gobiernos de Paraguay y Argentina llegaron a un entendimiento respecto del cobro de peajes por parte de este último por el uso de la Hidrovía Paraguay-Paraná, se anunció.