
Una investigación internacional publicada por el diario español El Confidencial, con un extenso informe interactivo, describe cómo la expansión de las flotas pesqueras asiáticas en aguas internacionales —principalmente chinas— ha transformado el mercado global del calamar congelado, con impacto directo en la flota comunitaria y consecuencias para la pesca en el Atlántico Sur, una de las principales fuentes de ingresos de las Falklands/Malvinas.

Empresas de origen chino son propietarias del 63,1% de la flota potera que, bajo bandera argentina, pesca calamar dentro de la Zona Económica Exclusiva de Argentina, según un informe del investigador en pesca ilegal y conservación marina Milko Schvartzman, publicado por el portal Infobae. El estudio precisa que 53 de los 84 buques poteros que capturan la especie bajo pabellón nacional tienen como dueños o beneficiarios finales a compañías chinas, a partir de observaciones satelitales de Global Fishing Watch y la traducción de documentos oficiales del gigante asiático.

Las principales automotrices estadounidenses, europeas y japonesas atraviesan un proceso de reposicionamiento estratégico frente al avance acelerado de los fabricantes chinos, que han consolidado su liderazgo en vehículos eléctricos, baterías, diseño industrial y desarrollo de software, según una investigación publicada esta semana por la BBC con motivo de la edición 2026 del Auto China, el principal salón automotriz del mundo. La transformación se refleja en el reconocimiento público de los propios ejecutivos: el presidente de Honda, Toshihiro Mibe, afirmó tras visitar una planta automatizada en Shanghái que su empresa no tiene posibilidades contra esto, mientras el director ejecutivo de Ford, Jim Farley, advirtió que los fabricantes occidentales están en una lucha por su supervivencia.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, descartó este miércoles que Rusia o China puedan hacerse con el control del uranio enriquecido acumulado por Irán como parte de un eventual acuerdo para poner fin a la guerra. No, no estaría cómodo con eso, respondió escuetamente el mandatario a periodistas que le preguntaron por la posibilidad de que Moscú o Pekín custodien el material radiactivo con el que Teherán podría llegar a fabricar un arma nuclear. La declaración introduce una nueva complicación en las negociaciones que ambas partes mantienen en Doha bajo mediación catarí.

El presidente estadounidense Donald Trump afirmó este viernes que su Administración logrará que el Gobierno cubano se alinee con Washington y se aleje de la órbita de China y Rusia, en su primera declaración pública sobre la isla desde la inédita visita del director de la CIA, John Ratcliffe, a La Habana el jueves. Las declaraciones, formuladas durante una entrevista con el periodista Bret Baier en Fox News, llegan en una semana marcada por gestos contradictorios de Washington hacia el régimen cubano: la oferta humanitaria de 100 millones de dólares aceptada por La Habana, la presión judicial sobre el exmandatario Raúl Castro y la apertura de un canal directo entre la inteligencia estadounidense y la cubana.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, concluyó este viernes su visita de Estado de menos de 48 horas a China sin anuncios sustanciales sobre los principales puntos de la agenda bilateral, aunque calificó el encuentro como muy exitoso e inolvidable y aseguró haber alcanzado acuerdos comerciales fantásticos cuyos detalles no fueron divulgados. La última jornada del viaje, desarrollada en Zhongnanhai, residencia de la cúpula del Partido Comunista Chino, dejó como resultado más visible un ofrecimiento del presidente chino, Xi Jinping, para contribuir a la reapertura del estrecho de Ormuz, cerrado por Irán desde el inicio de la guerra a fines de febrero.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aterrizó este miércoles en Pekín a las 19.52 hora local (11.52 GMT) para iniciar una visita de Estado de tres días al gigante asiático, su segundo viaje al país desde el realizado en 2017 durante su primer mandato y el primero de un mandatario estadounidense a la capital china en casi nueve años. La cumbre con su par chino, Xi Jinping, se desarrollará entre el jueves y el viernes y abordará la frágil tregua comercial sellada en Busán en octubre, la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, la rivalidad tecnológica entre las dos mayores economías del mundo y la disputa por Taiwán.

La cumbre entre el presidente estadounidense Donald Trump y su par chino Xi Jinping que comienza este miércoles en Pekín se desarrollará sobre una agenda concentrada en cinco frentes principales: la guerra de Estados Unidos contra Irán, la cuestión de Taiwán, los aranceles bilaterales, las exportaciones chinas de tierras raras y, según The Wall Street Journal, una primera aproximación al control de riesgos de la inteligencia artificial. Será el primer viaje de un presidente estadounidense a la capital china en casi nueve años y se desarrollará tres días después de que la Cancillería china difundiera un video propagandístico que reactivó el concepto soviético de coexistencia pacífica para describir el vínculo bilateral.

China confirmó este lunes que el presidente estadounidense, Donald Trump, realizará una visita de Estado del 13 al 15 de mayo a invitación de su par chino, Xi Jinping. Será el primer viaje de un mandatario estadounidense al país asiático en casi una década —desde la propia visita de Trump en noviembre de 2017— y se desarrollará en un escenario marcado por la guerra de Estados Unidos contra Irán, la frágil tregua comercial entre ambas potencias y la pugna por la soberanía de Taiwán.

Un año después de que la Administración de Donald Trump lanzara su ofensiva arancelaria contra más de 180 países, Latinoamérica exhibe un panorama desigual: economías que perdieron competitividad en el mercado estadounidense conviven con otras que redirigieron exportaciones o negociaron acuerdos para atenuar el impacto.