
El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó este miércoles cargos formales contra el expresidente cubano Raúl Castro y otros cinco militares cubanos por asesinato, conspiración para asesinar a ciudadanos estadounidenses y destrucción de aeronave, en relación con el derribo el 24 de febrero de 1996 de dos avionetas civiles de la organización anticastrista Hermanos al Rescate. La acusación, aprobada el 23 de abril por un gran jurado del Distrito Sur de Florida, fue revelada en la Torre de la Libertad de Miami el mismo día en que la diáspora cubana conmemora el Día de la Independencia, una fecha que el régimen de La Habana no celebra. Es la primera vez en casi 70 años que un alto dirigente del régimen cubano enfrenta cargos penales en Estados Unidos por hechos que causaron la muerte de ciudadanos estadounidenses.

El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, advirtió este lunes que un eventual ataque militar de Estados Unidos contra la isla provocará un baño de sangre de consecuencias incalculables, en el endurecimiento más explícito del discurso de La Habana hacia Washington desde el inicio del cerco petrolero impuesto en enero. El mensaje, difundido a través de la red social X, coincidió con la confirmación pública de que el Gobierno cubano ha adquirido más de 300 drones procedentes de China e Irán, una compra que las autoridades de la isla enmarcaron en el ejercicio de su legítima defensa. El giro retórico se produce apenas cuatro días después de la visita del director de la Agencia Central de Inteligencia estadounidense, John Ratcliffe, a La Habana.

El presidente estadounidense Donald Trump afirmó este viernes que su Administración logrará que el Gobierno cubano se alinee con Washington y se aleje de la órbita de China y Rusia, en su primera declaración pública sobre la isla desde la inédita visita del director de la CIA, John Ratcliffe, a La Habana el jueves. Las declaraciones, formuladas durante una entrevista con el periodista Bret Baier en Fox News, llegan en una semana marcada por gestos contradictorios de Washington hacia el régimen cubano: la oferta humanitaria de 100 millones de dólares aceptada por La Habana, la presión judicial sobre el exmandatario Raúl Castro y la apertura de un canal directo entre la inteligencia estadounidense y la cubana.

El Gobierno de Estados Unidos evalúa imputar judicialmente al expresidente cubano Raúl Castro por el derribo de dos avionetas civiles de la organización humanitaria Hermanos al Rescate ocurrido en 1996, según informaron este jueves la cadena CBS y la agencia Reuters citando fuentes oficiales. La eventual acusación, que aún debe ser aprobada por un gran jurado, se conoce en una jornada marcada por la escalada de tensiones entre Washington y La Habana y por la visita reservada del director de la CIA, John Ratcliffe, a la capital cubana.

El Gobierno de Cuba aceptó este jueves la oferta de Estados Unidos de 100 millones de dólares en ayuda humanitaria para alimentos, combustible y medicinas, en un giro político significativo tras semanas de rechazo público y horas después de que las autoridades de la isla reconocieran el agotamiento total de sus reservas de combustible. La ayuda será canalizada a través de la Iglesia Católica, según el comunicado oficial difundido por el presidente Miguel Díaz-Canel, que la víspera había calificado el ofrecimiento estadounidense de “inconsecuente y paradójico”.

Un informe internacional presentado en Kiev a fines de abril estima que entre 1.000 y 8.000 latinoamericanos integran las filas del ejército ruso en su guerra contra Ucrania, en lo que sus autores describen como una red global de trata de personas operada para suplir las bajas del frente. El documento, titulado ¿Combatientes, mercenarios o víctimas de trata de personas?, fue elaborado por la Federación Internacional de los Derechos Humanos (FIDH), la organización ucraniana Truth Hounds y la Oficina Internacional de Kazajistán por los Derechos Humanos.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunció este jueves un nuevo paquete de sanciones contra el Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA), el conglomerado vinculado a las Fuerzas Armadas cubanas que controla aproximadamente el 40% de la economía de la isla, en una nueva escalada de la presión económica desplegada por la administración Trump contra el régimen de La Habana. La medida se enmarca en la implementación de la Orden Ejecutiva 14404, firmada por el presidente Donald Trump el 1 de mayo, que autoriza sanciones contra responsables de la represión política y amenazas a la seguridad nacional estadounidense.

El presidente estadounidense Donald Trump afirmó este viernes que su país tomará Cuba casi inmediatamente, en declaraciones realizadas durante un acto privado del Forum Club en West Palm Beach, Florida, horas después de firmar una orden ejecutiva que amplía sustancialmente las sanciones económicas contra el régimen de La Habana. Las palabras del mandatario, aunque enmarcadas en un tono coloquial, elevan considerablemente la tensión bilateral y abren un nuevo capítulo en la política estadounidense hacia el gobierno de Miguel Díaz-Canel.

El gobierno de Cuba confirmó este lunes la celebración reciente de una reunión en la isla con representantes de Washington, en lo que constituye la más reciente señal de un acercamiento diplomático entre ambos países en medio de una severa crisis energética provocada por el bloqueo estadounidense de suministros petroleros

Estados Unidos autorizó el paso de un buque petrolero ruso cargado de crudo con destino a Cuba, en lo que constituye la primera flexibilización del bloqueo energético de facto que Washington impuso sobre la isla desde comienzos de año, según informó The New York Times citando a un funcionario estadounidense.