En Perú, los abogados que representan a las familias afectadas reportan al menos 13 muertos, 73 desaparecidos y más de 600 connacionales captados Un informe internacional presentado en Kiev a fines de abril estima que entre 1.000 y 8.000 latinoamericanos integran las filas del ejército ruso en su guerra contra Ucrania, en lo que sus autores describen como una red global de trata de personas operada para suplir las bajas del frente. El documento, titulado ¿Combatientes, mercenarios o víctimas de trata de personas?, fue elaborado por la Federación Internacional de los Derechos Humanos (FIDH), la organización ucraniana Truth Hounds y la Oficina Internacional de Kazajistán por los Derechos Humanos.
El informe calcula que Rusia ha reclutado al menos 27.000 extranjeros de más de 130 países desde el inicio de la invasión a gran escala en febrero de 2022, y que el contingente foráneo creció más del 30 % entre septiembre de 2025 y febrero de 2026. La inteligencia militar ucraniana proyecta que Moscú sumará otros 18.500 combatientes extranjeros antes de fin de año. En América Latina, Cuba y Colombia encabezan la captación; Brasil y Argentina aparecen con casos más esporádicos.
Cuba es el caso más documentado: al menos 20.000 ciudadanos habrían sido enviados al frente desde 2023, según las cifras manejadas por la FIDH. El proyecto ucraniano Quiero Vivir confirmó 93 muertes cubanas hasta enero de 2026 y estima una supervivencia promedio de 150 días tras el despliegue. La crisis económica en la isla, con salarios mensuales de entre 15 y 30 euros, ha convertido las ofertas rusas en un atractivo difícil de rechazar. El Departamento de Estado de Estados Unidos sugirió en abril que el Gobierno cubano facilitaba el proceso, extremo que La Habana niega.
En Colombia, el presidente Gustavo Petro estima en 7.000 a los connacionales involucrados en el conflicto en ambos bandos. Una investigación del diario El Espectador citada en el informe documenta empresas creadas por coroneles retirados del Ejército colombiano que exportan exmilitares a Rusia con salarios mensuales de entre 2.200 y 2.500 euros y bonos iniciales cercanos a 17.000 euros. Bogotá aprobó la Ley 2369 de 2026, que ratifica la Convención de la ONU contra el mercenarismo, y avanza con un proyecto que penaliza específicamente la participación de colombianos en conflictos ajenos.
En Perú, los abogados que representan a las familias afectadas reportan al menos 13 muertos, 73 desaparecidos y más de 600 connacionales captados. La red está integrada por reclutadores peruanos, colombianos y mexicanos que ofrecen contratos de seguridad, mecánica o instrucción con sueldos de hasta 4.000 dólares y un bono inicial de 20.000 dólares. Tras las denuncias, los reclutadores han comenzado a presentar las ofertas como becas de estudios o invitaciones deportivas. La embajada rusa en Bogotá ha rechazado la responsabilidad estatal y afirma que Moscú no recluta deliberadamente a ciudadanos extranjeros. Ucrania, por su parte, también recibe combatientes latinoamericanos —entre 2.000 y 3.000 colombianos— a través de su Legión Internacional, bajo contratos formales y transparentes.