El incidente que sustentaría la imputación se produjo el 24 de febrero de 1996 El Gobierno de Estados Unidos evalúa imputar judicialmente al expresidente cubano Raúl Castro por el derribo de dos avionetas civiles de la organización humanitaria Hermanos al Rescate ocurrido en 1996, según informaron este jueves la cadena CBS y la agencia Reuters citando fuentes oficiales. La eventual acusación, que aún debe ser aprobada por un gran jurado, se conoce en una jornada marcada por la escalada de tensiones entre Washington y La Habana y por la visita reservada del director de la CIA, John Ratcliffe, a la capital cubana.
El incidente que sustentaría la imputación se produjo el 24 de febrero de 1996, cuando cazas MiG de la Fuerza Aérea cubana derribaron dos Cessna 337 operadas por la organización con sede en Miami, dedicada a localizar balseros en el mar. El ataque, ocurrido sobre aguas internacionales del Estrecho de Florida según el dictamen posterior de la Organización de Aviación Civil Internacional —La Habana sostuvo que se trataba de una violación de su espacio soberano—, causó la muerte de cuatro voluntarios y marcó un punto de ruptura irreversible en las relaciones bilaterales. El fiscal general de Florida anunció en marzo su intención de reactivar una investigación estatal sobre el caso, archivada durante años.
Un funcionario del Departamento de Justicia citado por Reuters confirmó que Washington planea impulsar formalmente la acusación, aunque no se precisó la fecha de presentación. Raúl Castro, de 94 años, dejó el liderazgo del Partido Comunista en 2021 pero conserva influencia dentro de la élite que controla el poder en Cuba. Hermano del fallecido Fidel Castro, fue ministro de las Fuerzas Armadas durante 49 años y arquitecto de las limitadas reformas económicas que siguieron al Período Especial. Su gestión presidencial entre 2006 y 2018 estuvo marcada por el deshielo diplomático con Washington bajo la administración de Barack Obama.
El anuncio judicial coincidió este jueves con una visita inesperada del director de la Agencia Central de Inteligencia, John Ratcliffe, a La Habana. Según trascendió, el jefe de la CIA mantuvo encuentros reservados con Raúl Rodríguez Castro, nieto y hombre de confianza del expresidente, así como con el ministro del Interior cubano, Lázaro Álvarez Casas, y con el jefe de los servicios de inteligencia de la isla. El viaje sugiere la apertura simultánea de un canal de presión judicial y otro de contacto operativo entre Washington y el aparato de seguridad cubano.
El movimiento ocurre en una semana excepcionalmente crítica para la isla. El Gobierno de Miguel Díaz-Canel aceptó este jueves una oferta de 100 millones de dólares en ayuda humanitaria estadounidense para alimentos, combustible y medicinas, canalizada a través de la Iglesia Católica, tras reconocer el agotamiento de las reservas nacionales de combustible y la circulación de alertas internas sobre una eventual activación de la Opción Cero, un plan de racionamiento extremo heredado del Período Especial.