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EE.UU. sanciona al presidente cubano Díaz-Canel y a su entorno en su presión por un cambio de régimen

Viernes, 5 de junio de 2026 - 23:06 UTC
La orden ejecutiva, firmada el 1 de mayo, habilita además sanciones secundarias contra empresas e instituciones financieras extranjeras que operen con sectores clave de la economía cubana La orden ejecutiva, firmada el 1 de mayo, habilita además sanciones secundarias contra empresas e instituciones financieras extranjeras que operen con sectores clave de la economía cubana

Estados Unidos sancionó este jueves al presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, y a su círculo más cercano, en una nueva escalada de la presión de Washington sobre la isla con el objetivo declarado de forzar un cambio de régimen tras 67 años de Gobierno comunista. La Habana rechazó de inmediato la medida.

El Departamento del Tesoro y el Departamento de Estado incluyeron en su lista de sancionados (SDN), bajo la orden ejecutiva 14404, a Díaz-Canel, a su esposa, Lis Cuesta Peraza, a su hijastro Manuel Anido Cuesta y a Alejandro Castro Espín, hijo del expresidente Raúl Castro, además de a entidades como el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR) y los Comités de Defensa de la Revolución. En total, fueron designados cinco individuos y cinco entidades, en la tercera ronda de sanciones en menos de un mes. Las medidas congelan los activos que los afectados tengan en Estados Unidos y prohíben a los ciudadanos estadounidenses hacer negocios con ellos.

La orden ejecutiva, firmada el 1 de mayo, habilita además sanciones secundarias contra empresas e instituciones financieras extranjeras que operen con sectores clave de la economía cubana. Este viernes vencía el plazo fijado por Washington para cortar los vínculos con el conglomerado militar Gaesa, que controla cerca del 40% de la economía. “Bancos extranjeros y otras compañías que presten servicios a estos organismos deben congelar sus actividades”, advirtió el secretario de Estado, Marco Rubio. La amenaza ya tuvo efecto: las cadenas hoteleras españolas Iberostar y Meliá anunciaron que dejan de gestionar decenas de hoteles vinculados a Gaesa.

El Gobierno cubano respondió con dureza. El canciller, Bruno Rodríguez, calificó la inclusión de Díaz-Canel en la lista como “la última muestra del plan intervencionista” de Estados Unidos, mientras que el propio presidente denunció una “lista ilegítima de sanciones” y acusó a la Administración de Donald Trump de “ceguera política”. China, por su parte, expresó su oposición y acusó a Washington de una conducta “hegemónica”.

Las sanciones se suman a otras medidas recientes. El 20 de mayo, la Justicia estadounidense imputó a Raúl Castro, de 94 años, y a otros cinco militares por el derribo, hace tres décadas, de dos avionetas de la organización anticastrista Hermanos al Rescate. Días antes, el director de la CIA, John Ratcliffe, había mantenido una reunión inédita en La Habana con representantes del Ministerio del Interior cubano.

Todo ocurre en medio de una grave crisis económica y energética, agravada por el bloqueo de combustible impuesto por Washington, que ha provocado apagones frecuentes. La caída a comienzos de año del aliado venezolano Nicolás Maduro, tras una intervención estadounidense, dejó a la isla más aislada. Díaz-Canel, designado en 2018 para suceder a Raúl Castro y primer gobernante cubano en décadas ajeno al apellido Castro, tiene mandato hasta 2028.