El vicepresidente de Evo Morales, Álvaro García Linera aseguró el jueves en una entrevista desde México que ni él, ni el mandatario derrocado se presentarán como candidatos a las próximas elecciones que se convoquen en Bolivia para no generar rechazo de las fuerzas golpistas.
El Congreso boliviano comenzó este miércoles a analizar dos proyectos que apuntan llamar en el corto plazo a nuevas elecciones presidenciales, en medio de un desfase institucional que dejó al menos 32 muertos, forzó la renuncia y el exilio del presidente Evo Morales y hundió al país bajo una montaña de denuncias de golpe de estado, fraude y violaciones a los derechos humanos.
Las Fuerzas Armadas y la Policía bolivianas reprimieron este martes a un grupo de manifestantes que bloqueaban una estratégica planta de hidrocarburos de El Alto y al menos seis personas murieron, mientras en La Paz, el partido del exiliado Evo Morales canceló la sesión para convocar a elecciones para contribuir a la generación de un ambiente propicio para el diálogo.
Empresarios de Cochabamba y transportistas de La Paz estimaron este lunes que perdieron respectivamente US$ 233,83 y US$ 8,68 millones por las protestas derivadas de las elecciones del 20 de octubre pasado en Bolivia. Asimismo, las huelgas y los bloqueos de rutas perjudicaron a unos 100.000 pequeños productores y comerciantes de El Alto, ciudad aledaña a La Paz, según una entidad que los agrupa.
La presidenta interina de Bolivia, Jeanine Añez, se vio obligada a suspender el lunes un viaje fuera de la capital política, La Paz, luego de una amenaza en su vida por parte de un “grupo criminal”, dijo un portavoz del Gobierno.
El gobierno interino de Bolivia llamó a dialogar a simpatizantes del ex presidente Evo Morales para desactivar las protestas que dejaron al menos 23 muertos y más de 700 heridos y evitar el desabastecimiento de La Paz, luego de que los cocaleros de Cochabamba dieran 48 horas a la autoproclamada mandataria Jeanine Áñez para que renuncie.
La jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, defendió la proclamación de Jeanine Añez como presidenta interina de Bolivia como una manera de evitar el vacío de poder y convocar elecciones tras la renuncia de Evo Morales.
Michelle Bachelet dijo que al menos 17 personas habrían fallecido en las manifestaciones que tienen lugar en el país sudamericano y advirtió que la represión puede recrudecer la situación.
La Organización de Estados Americanos (OEA) dio un reconocimiento tácito al autoproclamado gobierno interino de Bolivia, con una charla entre el secretario general del bloque, Luis Almagro, y la mandataria transitoria, Jeanine Áñez, en la que acordaron cooperación para el próximo proceso electoral.
Una enorme columna de cocaleros marchó pacíficamente por la ciudad de Cochabamba y sus alrededores, hasta que la Policía comenzó a reprimirlos con gases lacrimógenos y disparos, lo que terminó con un saldo de cinco muertos y varios heridos, denunció el viernes el representante de la Defensoría del Pueblo en esa región.