
El Rey Carlos III pronunció este martes un discurso de 28 minutos ante una sesión conjunta del Congreso de Estados Unidos en el que reivindicó la “relación especial” entre Londres y Washington como “una de las alianzas más consecuentes en la historia de la humanidad”, en una intervención que evitó toda referencia directa a la guerra contra Irán o al caso Epstein, dos asuntos que han tensionado los vínculos transatlánticos en las últimas semanas. La intervención coronó la jornada central de la visita de Estado del monarca a Washington, en el marco del 250 aniversario de la independencia estadounidense.

El rey Carlos III se prepara para pronunciar este martes a las 15:00 hora local un discurso ante una sesión conjunta del Congreso de Estados Unidos, en el que abordará la reconciliación y renovación como ejes de la relación bilateral entre Londres y Washington a 250 años de la independencia estadounidense. La intervención, prevista como uno de los momentos centrales de su visita de Estado, llega tras una recepción cargada de simbolismo militar en la Casa Blanca, en la que el presidente Donald Trump dispensó al monarca el más alto honor protocolar otorgado por Estados Unidos a un jefe de Estado extranjero.

El rey Carlos III y la reina Camila aterrizaron este lunes en la base militar Joint Base Andrews, en Maryland, dando comienzo a una visita de Estado de cuatro días a Estados Unidos, la más relevante del actual reinado y la primera de un monarca británico al país en dos décadas. La gira coincide con el 250 aniversario de la Declaración de Independencia de Estados Unidos y se desarrolla en un momento particularmente delicado para la relación especial entre Londres y Washington, agudizado por las tensiones derivadas de la guerra contra Irán y por una serie de desencuentros diplomáticos acumulados en los últimos meses.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que la visita de Estado del rey Carlos III y la reina Camila, que comenzará el próximo lunes, podría contribuir a recomponer las relaciones con el Reino Unido, atravesadas por semanas de tensión por la guerra con Irán y otros desencuentros bilaterales. Las declaraciones fueron realizadas en una entrevista telefónica con la BBC, emitida este jueves.

El rey Carlos III forzó esta semana el traslado de su hermano, Andrés Mountbatten-Windsor, desde Royal Lodge, la mansión de 30 habitaciones en el parque de Windsor, a una residencia más pequeña en el dominio privado de Sandringham, en un movimiento precipitado por una nueva oleada de documentos vinculados a Jeffrey Epstein y por la reactivación de pesquisas policiales en el Reino Unido.

En una recepción muy concurrida la comunidad de las Islas Falkland celebró el 14 de noviembre el cumpleaños del Rey Carlos III, festejo que tuvo lugar en Casa de Gobierno y como anfitrión al gobernador de las Islas, Colin Martin-Reynolds CMG.

El martes se celebró el 77° Cumpleaños de Su Majestad el Rey Carlos III en la Residencia del Embajador Británico. El festejo contó con la presencia de unos 800 invitados, incluyendo personalidades de la política, el Congreso, la Justicia y el mundo empresario, diplomáticos, académicos, artistas, periodistas y miembros de la sociedad civil.

El rey Carlos III ha tomado la drástica e inédita medida de despojar a su hermano menor, Andrés, de todos sus títulos reales restantes y obligarlo a abandonar la residencia en Royal Lodge, según confirmó el Palacio de Buckingham este jueves.

En un momento histórico para la unidad cristiana, el rey Carlos III se convirtió en el primer monarca británico reinante en casi cinco siglos en orar públicamente con un Papa, uniéndose a León XIV para un servicio ecuménico en la Capilla Sixtina este jueves. El evento marca el paso más significativo hacia la reconciliación desde el cisma anglicano de 1534, cuando el rey Enrique VIII rompió con Roma.

Tras analizar el asunto con el rey Carlos III, el príncipe Andrés anunció este viernes que renunciaría de inmediato al uso de todos sus títulos y honores reales, incluido el de duque de York, en medio de la creciente presión y las continuas acusaciones relacionadas con el escándalo de Jeffrey Epstein. En las conversaciones también participó el hijo del rey Carlos, Guillermo, príncipe de Gales.