
Un alto funcionario del gobierno brasileño calificó de imbécil al presidente argentino, Javier Milei, tras el anuncio de que viajará a Brasil el 25 de julio para participar en el lanzamiento de la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro, principal referente de la oposición al presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

El presidente argentino, Javier Milei, anunció una agenda internacional cargada para las próximas semanas, con viajes a Brasil, Perú, Colombia y Ecuador, que presentó como parte de una estrategia de apertura externa orientada a atraer comercio e inversiones. La secuencia incluye un gesto hacia la oposición brasileña que probablemente genere incomodidad en el gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

El senador brasileño Flávio Bolsonaro, principal precandidato presidencial de la derecha, pidió este martes a la Administración de Donald Trump que posponga hasta después de las elecciones de octubre un arancel del 25% que Estados Unidos estudia imponer a los productos brasileños. La solicitud la formuló durante una audiencia pública ante la Oficina del Representante Comercial estadounidense (USTR), en Washington.

Gobiernos de América y de otras regiones del mundo expresaron su solidaridad con Venezuela y ofrecieron asistencia tras el doble terremoto de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudió el miércoles el centro-norte del país y que, según el primer balance oficial, dejó al menos 32 muertos y más de 700 heridos. Varios países anunciaron el envío de equipos de rescate, mientras la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, agradecía las muestras de apoyo.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, pidió este miércoles a su par estadounidense, Donald Trump, que no interfiera en las elecciones brasileñas, un asunto que —subrayó— es exclusivo de Brasil, del mismo modo en que su país no busca inmiscuirse en los procesos electorales de Estados Unidos. El reclamo fue una respuesta a las declaraciones que Trump había hecho horas antes sobre Brasil.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, rechazó este martes el argumento del Gobierno de Estados Unidos de que Brasil adopta prácticas irrazonables en la relación bilateral, y sostuvo que es Washington quien mantiene un superávit comercial con su país. Si alguien debiera aplicar aranceles, afirmó, sería Brasil.

El Gobierno de Brasil emitió este viernes una nota oficial en la que rechazó la decisión adoptada por la administración del presidente estadounidense Donald Trump de catalogar como organizaciones terroristas a las dos principales bandas del crimen organizado brasileño, el Primeiro Comando da Capital (PCC) y el Comando Vermelho. No aceptaremos el uso de medidas arbitrarias desde el extranjero como pretexto para atacar nuestra soberanía y nuestra economía, advirtió el comunicado, que evitó referirse explícitamente a la administración estadounidense. La medida, anunciada el jueves, incorpora a ambas organizaciones a un listado en el que figuran Al Qaeda, el Estado Islámico, los principales cárteles mexicanos y el venezolano Tren de Aragua.

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, inició este lunes un tratamiento preventivo de radioterapia tras la extirpación de una lesión cancerígena del cuero cabelludo, en una intervención médica que pone el foco sobre la salud del mandatario, de 80 años, a cuatro meses de las elecciones presidenciales en las que buscará un cuarto mandato. El Hospital Sirio-Libanés, centro privado donde Lula recibe atención, confirmó el inicio del tratamiento mediante un parte médico difundido a media mañana en Brasilia.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, presentó este martes en Brasilia un plan de seguridad pública dotado con unos 2.250 millones de dólares destinado a debilitar las finanzas del crimen organizado, retomar el control de las cárceles, combatir el tráfico de armas y mejorar la investigación de los homicidios, a cinco meses de las elecciones presidenciales de octubre. El paquete busca dotar al Gobierno de una identidad propia en uno de los terrenos en los que la opinión pública percibe mayor debilidad del oficialismo frente al discurso punitivo de la derecha.

Los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y de Estados Unidos, Donald Trump, mantuvieron este jueves una reunión de cerca de tres horas en la Casa Blanca con la que ambos mandatarios dieron por superada una de las crisis bilaterales más severas en dos siglos de relaciones entre las dos mayores economías del continente americano. El encuentro, formalizado como reunión de trabajo, se desarrolló en un clima de fluidez personal y permitió acordar el establecimiento de canales bilaterales para abordar asuntos comerciales, de seguridad y cooperación regional.