
El senador Flávio Bolsonaro (Partido Liberal, PL), uno de los nombres que la derecha brasileña baraja para las presidenciales de octubre, afirmó que tras el rebaixamento de la escuela de samba que homenajeó al presidente Luiz Inácio Lula da Silva en el carnaval de Río de Janeiro, “el próximo descenso” será el del propio Lula y el del Partido de los Trabajadores (PT).

Partidos y referentes de la oposición brasileña anunciaron que presentarán acciones ante la Justicia Electoral contra el presidente Luiz Inácio Lula da Silva por considerar que el homenaje que le rindió la escuela de samba Acadêmicos de Niterói en el Carnaval de Río constituyó propaganda electoral anticipada financiada, al menos en parte, con recursos públicos.

El desfile, que narró el trayecto de Lula desde su nacimiento en el empobrecido nordeste hasta su llegada a la Presidencia, ya había generado polémica antes de ingresar a la avenida por su proximidad con el calendario electoral: Brasil celebrará elecciones presidenciales en siete meses, en las que Lula buscará la reelección. La oposición intentó frenar el homenaje en tribunales alegando “propaganda electoral anticipada” financiada indirectamente con recursos públicos destinados a las escuelas, pero la Justicia no lo impidió. El Tribunal Electoral, no obstante, advirtió que el caso podría derivar en una investigación, de acuerdo con la misma crónica.

El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva se mantiene al frente de la intención de voto en todos los escenarios de primera vuelta para las elecciones presidenciales de Brasil del 4 de octubre, según una nueva encuesta del Instituto Ideia difundida por el medio digital Canal Meio.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, será operado este viernes de una catarata en el ojo izquierdo, informó el Palacio de Planalto tras los exámenes preoperatorios realizados el jueves en Brasilia. El mandatario, de 80 años, regresó de madrugada de Panamá, donde participó en el Foro Económico Internacional de América Latina y el Caribe 2026, y permaneció el resto del día en la residencia oficial de la Granja do Torto.

Siete jefes de Estado y un presidente electo de América Latina y el Caribe compartieron escenario este miércoles en Panamá para pedir más integración regional, en una imagen inusual en una región marcada por la polarización política y tensiones bilaterales. El llamado se produjo en el Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe, impulsado por la CAF, que busca consolidarse como una cita de alto perfil para gobiernos, empresas y multilaterales.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, mantuvieron este martes su primer encuentro bilateral en Panamá, horas después de arribar al país para participar en el Foro Económico Internacional de América Latina y el Caribe, una cita que organizadores y medios regionales presentan como el “Davos latinoamericano”.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, habló este lunes por teléfono con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en una conversación de casi una hora que combinó asuntos de gobernanza global con la agenda bilateral. Según medios brasileños que citaron fuentes del Palacio de Planalto, Lula planteó que la llamada “Junta de Paz” promovida por Trump se restrinja exclusivamente a la futura administración de la Franja de Gaza y que incluya la perspectiva de un Estado palestino, una idea que —según esas fuentes— no es compartida por el mandatario estadounidense.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó este viernes que el mundo atraviesa un momento crítico en el que “el multilateralismo [está] siendo jugado fuera por el unilateralismo”, y dijo que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, “está haciendo una propuesta de crear una nueva ONU, en que él solo es el dueño”, al referirse a la iniciativa estadounidense de formar un Consejo de Paz vinculado a la administración de Gaza.

Petrobras, a través de su filial logística Transpetro, firmó este martes contratos por R$ 2.800 millones (unos US$ 570 millones) para la construcción de cinco buques gaseros, 18 empujadores y 18 barcazas en astilleros de Río Grande do Sul, Amazonas y Santa Catarina, en una apuesta del Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva por reactivar la industria naval y reducir la dependencia del alquiler de embarcaciones.