
Los precios del petróleo volvieron a superar este lunes los US$100 por barril, impulsados por la intensificación del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán y por la disrupción del tráfico energético en el estrecho de Ormuz, uno de los pasos marítimos más sensibles del mundo para el comercio de crudo. El Brent subía a US$105,15 y el West Texas Intermediate (WTI) a US$100,32 en las primeras operaciones asiáticas, según datos de mercado.

Irán está trasladando una parte central de la guerra al mar, donde su capacidad convencional es inferior a la de Estados Unidos, pero donde conserva herramientas suficientes para desorganizar el tráfico energético global. En el estrecho de Ormuz, un corredor por el que pasa cerca de una quinta parte del petróleo mundial, los ataques contra buques mercantes, la amenaza de minas y el uso de lanchas rápidas y misiles costeros han elevado el costo y la dificultad de cualquier operación de escolta.

Estados Unidos e Israel lanzaron el martes lo que el Pentágono y testigos en Irán describieron como la jornada más intensa de bombardeos desde el inicio de la guerra, mientras Washington amplió sus operaciones al entorno del estrecho de Ormuz y dijo haber destruido 16 embarcaciones iraníes de tendido de minas. La acción elevó aún más el riesgo sobre la principal ruta energética del mundo, por donde normalmente transita cerca de una quinta parte del petróleo y gas natural licuado global.

Los precios del petróleo superaron este domingo los US$ 100 por barril en los mercados de futuros, en una suba que llevó al crudo a su nivel más alto desde 2022, impulsada por la continuidad del conflicto en Medio Oriente, el bloqueo efectivo del estrecho de Ormuz y nuevos recortes de producción en varios productores del Golfo. Reuters informó que el Brent llegó a US$ 111,04 por barril y el West Texas Intermediate (WTI) tocó US$ 111,24 en las primeras operaciones del día. AP situó luego al Brent en US$ 107,97 y al WTI en US$ 106,22, ambos con alzas superiores al 16% respecto del cierre previo.

El petróleo se convirtió esta semana en el principal termómetro de la crisis en Oriente Medio, con el Brent rondando los US$ 90 por barril y el WTI en torno a US$ 87,5, en una escalada que encamina a ambos contratos a su mayor avance semanal desde 2020. Detrás del salto está el mismo factor: el bloqueo de hecho del estrecho de Ormuz, por donde normalmente pasa cerca de una quinta parte del petróleo mundial.

La Guardia Revolucionaria de Irán aseguró este jueves que su fuerza naval atacó un petrolero estadounidense en el norte del Golfo y que la embarcación “se encuentra en llamas”, en una nueva escalada de tensión marítima vinculada al conflicto regional y a la seguridad del Estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más sensibles del mundo.

La Guardia Revolucionaria de Irán aseguró este lunes que el Estrecho de Ormuz queda “cerrado” y que atacará a cualquier buque que intente transitarlo, en la amenaza más explícita hasta ahora contra el principal corredor marítimo del Golfo. Un comandante de la fuerza afirmó que incendiarían cualquier barco que pretenda pasar.

Los precios del petróleo subieron con fuerza este lunes y los mercados bursátiles retrocedieron en Europa en medio de una nueva escalada regional, después de ataques a buques cerca del Estrecho de Ormuz y advertencias iraníes a la navegación en el corredor por el que transita alrededor de una quinta parte del comercio mundial de petróleo y gas.

En respuesta al ataque estadounidense del sábado, el Parlamento iraní aprobó el cierre del Estrecho de Ormuz. La decisión, que podría obstaculizar significativamente el comercio internacional, en particular el petrolero, está pendiente de la aprobación del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán.