
Estados Unidos e Irán acordaron un alto el fuego de dos semanas la noche del martes, apenas 90 minutos antes de que expirara el plazo impuesto por el presidente Donald Trump para lanzar ataques masivos contra infraestructura civil iraní. El acuerdo, mediado por Pakistán, pone en pausa un conflicto de seis semanas que ha provocado miles de muertos y desatado una crisis energética global.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este martes que se encuentra en negociaciones intensas con Irán a pocas horas de que venza su ultimátum para que Teherán reabra el estrecho de Ormuz o enfrente ataques masivos contra su infraestructura civil.

Estados Unidos e Israel bombardearon este martes la isla de Jarg, principal terminal de exportación de petróleo de Irán, horas antes de que expire el ultimátum del presidente Donald Trump para que Teherán reabra el estrecho de Ormuz o enfrente ataques masivos contra sus plantas eléctricas y puentes.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó este domingo con bombardear las plantas eléctricas y los puentes de Irán si Teherán no reabre el estrecho de Ormuz al tráfico marítimo internacional antes del martes a las 20:00 hora del este.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este viernes que la operación militar contra Irán está “dos semanas adelantada” respecto al cronograma previsto, exigió la reapertura del estrecho de Ormuz y lanzó duras críticas contra los aliados europeos de la OTAN por no sumarse a la campaña. “Cuando llegan estos tiempos, uno aprende quiénes son sus verdaderos amigos”, declaró ante un millar de inversores en el foro FII Priority en Miami.

El gobierno de Uruguay anunció este viernes un aumento del 7% en los precios de los combustibles a partir del 1° de abril, como consecuencia directa del encarecimiento del petróleo provocado por la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán y el cierre efectivo del estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del suministro mundial de crudo.

Irán advirtió este domingo que considerará objetivos legítimos las infraestructuras energéticas y petroleras de toda la región de Oriente Próximo si Estados Unidos ataca sus centrales eléctricas, en respuesta al ultimátum lanzado por el presidente Donald Trump la noche del sábado.

Arabia Saudí está intensificando el uso de su red de oleoductos hacia el mar Rojo para mantener exportaciones de crudo mientras el estrecho de Ormuz sigue gravemente alterado por la guerra con Irán. La ruta clave es el sistema Abqaiq-Yanbu, también conocido como oleoducto Este-Oeste o Petroline, que conecta los campos del Golfo con la terminal de Yanbu, sobre el mar Rojo. Esa infraestructura se ha convertido en la principal vía de escape saudí para evitar el paso por Ormuz, por donde normalmente circula alrededor de una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado.

Los precios del petróleo volvieron a superar este lunes los US$100 por barril, impulsados por la intensificación del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán y por la disrupción del tráfico energético en el estrecho de Ormuz, uno de los pasos marítimos más sensibles del mundo para el comercio de crudo. El Brent subía a US$105,15 y el West Texas Intermediate (WTI) a US$100,32 en las primeras operaciones asiáticas, según datos de mercado.

Irán está trasladando una parte central de la guerra al mar, donde su capacidad convencional es inferior a la de Estados Unidos, pero donde conserva herramientas suficientes para desorganizar el tráfico energético global. En el estrecho de Ormuz, un corredor por el que pasa cerca de una quinta parte del petróleo mundial, los ataques contra buques mercantes, la amenaza de minas y el uso de lanchas rápidas y misiles costeros han elevado el costo y la dificultad de cualquier operación de escolta.