


Banderas iraníes en una manifestación a favor del Gobierno de la República Islámica - Foto: Europa Press/Iranian Supreme Leader'S Off Estados Unidos e Irán acordaron un alto el fuego de dos semanas la noche del martes, apenas 90 minutos antes de que expirara el plazo impuesto por el presidente Donald Trump para lanzar ataques masivos contra infraestructura civil iraní. El acuerdo, mediado por Pakistán, pone en pausa un conflicto de seis semanas que ha provocado miles de muertos y desatado una crisis energética global.
Ambas partes presentaron la tregua como un triunfo propio. Trump escribió en Truth Social que Estados Unidos ya ha cumplido y superado todos los objetivos militares y calificó el plan iraní de 10 puntos como una base viable para negociar la paz. Del lado iraní, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional declaró que casi todos los objetivos de la guerra se han alcanzado y que Washington aceptó el marco general de su propuesta.
El eje central del acuerdo es la reapertura del estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente un quinto del petróleo mundial. El canciller iraní Abbas Araghchi confirmó que Teherán permitirá el paso seguro de embarcaciones durante las dos semanas de tregua, bajo coordinación con las fuerzas armadas iraníes. Irán y Omán planean cobrar tarifas de tránsito, cuyos fondos se destinarían a la reconstrucción, según la agencia semioficial Tasnim. Sin embargo, datos de navegación mostraban escaso movimiento en la vía acuática horas después del anuncio, mientras armadores y aseguradoras esperaban señales más firmes.
Los mercados reaccionaron con alivio inmediato: los futuros del petróleo cayeron alrededor de un 13% y los futuros del S&P 500 subieron más de un 2%.
El primer ministro pakistaní Shehbaz Sharif, quien actuó como intermediario, invitó a delegaciones de ambos países a Islamabad para el viernes 10 de abril. El vicepresidente JD Vance encabezaría la comitiva estadounidense, acompañado por el enviado especial Steve Witkoff. Sharif afirmó que el cese el fuego incluye Líbano y otras zonas, pero Israel lo desmintió. La oficina de Benjamin Netanyahu declaró que apoya la suspensión de ataques contra Irán pero que el acuerdo no cubre las operaciones contra Hezbolá en territorio libanés.
En las horas posteriores al anuncio, las Fuerzas de Defensa de Israel emitieron una orden de evacuación urgente en la ciudad costera de Tiro, y un ataque aéreo en la zona de Sidón mató a ocho personas e hirió a otras 22, según el Ministerio de Salud libanés.
La tregua, aunque frágil, abre una ventana diplomática tras semanas de escalada que incluyeron amenazas de Trump contra infraestructura civil y el cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán. Queda por verse si las conversaciones de Islamabad logran convertir la pausa en un acuerdo duradero.