Con el ajuste, la nafta Súper 95 pasará de 76,88 a 82,27 pesos por litro, mientras que el gasoil 50S subirá de 47,32 a 50,63 pesos por litro El gobierno de Uruguay anunció este viernes un aumento del 7% en los precios de los combustibles a partir del 1° de abril, como consecuencia directa del encarecimiento del petróleo provocado por la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán y el cierre efectivo del estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del suministro mundial de crudo.
El precio del petróleo superó los 110 dólares por barril en marzo, tras ubicarse en torno a 70 dólares a fines de febrero, un salto superior al 30% en pocas semanas. Ante la volatilidad, el gobierno también resolvió pasar de una fijación bimensual a una mensual de los precios de los combustibles.
El ministro de Economía, Gabriel Oddone, explicó que sin la banda de ajuste topeada en 7%, los aumentos habrían sido significativamente mayores: un 13% en la nafta y un 44% en el gasoil. Es una estrategia de mitigación de efectos hasta que terminemos de comprender adecuadamente lo que ocurre, señaló Oddone en conferencia de prensa junto a la ministra de Industria, Fernanda Cardona.
Con el ajuste, la nafta Súper 95 pasará de 76,88 (USD 1,9 aproximadamente) a 82,27 (USD 2,05 aproximadamente) pesos por litro, mientras que el gasoil 50S subirá de 47,32 a 50,63 pesos por litro. El supergás aumentará de 88,46 a 94,65 pesos por kilogramo. El gobierno destacó que en la región los aumentos de combustibles oscilaron entre el 15% y el 60% durante marzo.
Oddone calificó la situación de extraordinaria y la comparó con la invasión iraquí a Kuwait en los años noventa. No tenemos eventos de interrupción del mercado petrolero desde la década de los setenta. No tiene nada que ver, incluso, con lo que ocurrió en 2022 con la invasión de Rusia a Ucrania, afirmó. La ministra Cardona añadió que la Agencia Internacional de Energía cataloga la actual crisis como la mayor interrupción de suministro de crudo desde 1973.
El ajuste se ampara en una cláusula de excepción del decreto 130/025, que habilita al Poder Ejecutivo a apartarse del mecanismo habitual de fijación de precios ante situaciones extraordinarias del mercado.
Junto con el aumento, el gobierno anunció un paquete de medidas de mitigación. Se creará un instrumento de crédito blando para sectores agropecuarios con un monto máximo de 30.000 dólares y un subsidio de hasta el 50% de la tasa de interés. Se extenderán los beneficios del sistema de garantías SIGA Agro con comisiones reducidas, y el Banco República permitirá extender plazos de financiación en 12 meses. La Dirección General Impositiva ampliará a 12 meses el plazo de devolución del IVA al gasoil para contribuyentes agropecuarios.
El gobierno aclaró que el aumento del gasoil no impactará en el precio del transporte colectivo, ya que la diferencia será absorbida por el Fideicomiso para la Movilidad Sostenible. Ancap, la empresa estatal de combustibles, realizó compras anticipadas de crudo para asegurar el suministro, y el Ministerio de Economía autorizó nuevas líneas de crédito por hasta 220 millones de dólares para cubrir sus necesidades financieras.