Trump extendió el jueves el plazo dado a Teherán para aceptar sus condiciones hasta el 6 de abril, a petición del gobierno iraní, según anunció en redes sociales El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este viernes que la operación militar contra Irán está “dos semanas adelantada” respecto al cronograma previsto, exigió la reapertura del estrecho de Ormuz y lanzó duras críticas contra los aliados europeos de la OTAN por no sumarse a la campaña. “Cuando llegan estos tiempos, uno aprende quiénes son sus verdaderos amigos”, declaró ante un millar de inversores en el foro FII Priority en Miami.
Trump extendió el jueves el plazo dado a Teherán para aceptar sus condiciones hasta el 6 de abril, a petición del gobierno iraní, según anunció en redes sociales. En su discurso, insistió en que Irán busca desesperadamente negociar. Están suplicando llegar a un acuerdo. Están 100% acabados, afirmó.
El mandatario describió los avances militares señalando que las fuerzas estadounidenses están destruyendo arsenales, fábricas de misiles y drones, y reduciendo la base industrial de defensa iraní. Sobre el liderazgo iraní, declaró: Su Líder Supremo ya no es supremo; está muerto. Su hijo está muerto o en muy mal estado, pues nadie ha vuelto a saber de él. También se refirió en tono irónico al estrecho de Ormuz como el estrecho de Trump, para luego corregirse entre risas.
Su enviado especial para Oriente Medio, Steve Witkoff, expresó confianza en que se celebre una reunión entre ambos países la próxima semana. El secretario de Estado, Marco Rubio, señaló por su parte que espera que la guerra concluya en semanas, no meses.
Trump reservó sus críticas más duras para los aliados europeos. Mencionó a Francia, Alemania y el Reino Unido como países a los que pidió ayuda para formar una coalición para reabrir Ormuz y que, según él, rechazaron con excusas. Me decían: 'Esta no es nuestra guerra'. Bueno, Ucrania no es nuestra guerra, pero los ayudamos, afirmó en lo que sonó como una advertencia directa sobre el futuro compromiso de Washington con la defensa europea.
En contraste, el presidente elogió al príncipe heredero saudí Mohammed bin Salman, calificándolo de guerrero y gran amigo. El foro fue organizado por el fondo soberano saudí PIF, que el año pasado anunció inversiones por 600.000 millones de dólares en Estados Unidos.
En un momento que generó inmediata repercusión, Trump advirtió: Cuba es el siguiente, por cierto. Acto seguido pidió a los medios de comunicación que ignoraran la declaración, para luego repetirla. La amenaza se suma a la operación militar que capturó al expresidente venezolano Nicolás Maduro a principios de año, la cual Trump también describió durante su intervención.
Trump habló en el mismo foro en el que dos días antes participó por videoconferencia la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, quien buscó atraer inversores con promesas de seguridad jurídica. El presidente estadounidense optó por asistir a este evento en lugar de acompañar a la líder opositora María Corina Machado, presente esta semana en la conferencia energética CERAWeek en Texas.
La intervención se produjo en un momento de baja aprobación para Trump, a seis meses de las elecciones legislativas de mitad de mandato, y en medio de la polémica por haber votado por correo en Florida pese a impulsar una ley que restringe esa modalidad.