
El Papa Francisco llamó este domingo al diálogo en Nicaragua luego de que nuevos enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas del orden dejaran al menos siete muertos, en el marco de las protestas antigubernamentales que en siete semanas dejan más de 100 fallecidos.

Las marchas contrapuestas celebradas en Nicaragua a favor y en contra del Gobierno de Daniel Ortega terminaron con nuevos ataques y graves altercados que dejaron al menos 3 muertos y 34 heridos. La denominada “la Madre de todas las marchas” convocada por el Movimiento Madres de Abril y en apoyo a las 83 mujeres que perdieron a sus hijos durante las protestas, finalizó con un tiroteo en las inmediaciones de la Universidad Centroamericana (UCA) .

La Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) convocó a los representantes del gobierno y de la oposición a integrar el lunes una comisión especial para intentar destrabar el diálogo, suspendido la semana pasada por desacuerdos entre las partes.

Elecciones anticipadas, reforma constitucional, reforma electoral, son algunas de las propuestas de cambio que la oposición elevó al gobierno de Nicaragua durante el diálogo nacional que busca una salida a la situación desatada en abril contra el régimen de Daniel Ortega.

La Conferencia Episcopal de Nicaragua, mediadora y testigo del diálogo nacional para superar la crisis sociopolítica en el país, advirtió que ha comenzado una revolución no armada y demandó al Presidente Daniel Ortega a que retire a la Policía a sus cuarteles.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) informó el lunes que recibió autorización de Nicaragua para realizar una visita al país y evaluar la situación tras las protestas contra el presidente Daniel Ortega que han dejado decenas de muertos.

El Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU pidió a las autoridades de Nicaragua que les permitan acceder al país para investigar sobre las muertes en las manifestaciones contra el gobierno de Daniel Ortega.

El gobierno de Daniel Ortega enfrentó más protestas populares en su contra, mientras el ejército y el episcopado presionan por una salida política que ponga fin a la crisis que dejó más de 50 muertos en menos de un mes en Nicaragua. A la espera de que se concreten las conversaciones, el Ejército tomó distancia del mandatario al anunciar que sus efectivos no reprimirán a los manifestantes antigubernamentales.

Los estudiantes nicaragüenses formaron una coalición para unificar propuestas y acciones en el diálogo anunciado por el gobierno de Daniel Ortega para superar la crisis desencadenada por las violentas protestas, que dejaron por lo menos 45 muertos.

Un grupo de personas salió este miércoles a las calles de Managua, por decimoquinto día, para exigir justicia por las muertes durante los pasados enfrentamientos y la renuncia del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, y de su esposa, la vicepresidenta, Rosario Murillo.