
Por Mauricio Macri (*) - En esta columna, el presidente de Argentina Mauricio Macri hace un balance de la gira que llevó a cabo por Emiratos Árabes Unidos, China y Japón, así como de la inserción de Argentina en el mundo.

El primer Foro de la Franja y la Ruta para la Cooperación Internacional, en el que participó activamente el presidente argentino Mauricio Macri junto a otros 29 líderes mundiales, concluyó en las afueras de Beijing con la firma de múltiples acuerdos con 68 países y organizaciones como el FMI y la ONU y 270 proyectos ya elaborados para activar la traza económica global, según anunció el mandatario chino, Xi Jinping.

El gobierno argentino anunció este martes la firma de un Memorando de Entendimiento con la empresa china de comercio electrónico Alibaba y la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional para la venta de carne, pollo, mariscos, vino y otros alimentos en el país asiático.

China y la Unión Europea frenaron el lunes las importaciones de carne desde Brasil después de que la policía, en el marco de una investigación sobre corrupción, acusó a inspectores del mayor exportador global de productos vacunos y de ave de recibir sobornos para permitir la venta de partidas podridas y contaminadas con salmonella.

Beijing pidió este jueves a Estados Unidos “cesar sus ciberataques” después de la revelación de Wikileaks sobre un presunto programa de pirateo de dispositivos electrónicos por parte de la CIA, la agencia de inteligencia estadounidense.

A pesar de los anuncios de las máximas autoridades de Beijing con motivo de la Asamblea Nacional Popular prometiendo mayor apertura de la economía china y una lucha frontal contra el proteccionismos, las repercusiones no fueron de la misma intensidad y trasmitieron cierto escepticismo.

El Gobierno chino, que advirtió contra cualquier tendencia secesionista por parte de Taiwán y Hong Kong, seguirá aplicando el principio de una sola China para “salvaguardar la soberanía e integridad” del país. La advertencia se incluyó en el informe de trabajo del Gobierno que leyó el primer ministro, Li Keqiang, ante la Asamblea Nacional Popular (ANP), que comenzó su reunión anual este domingo en Pekín.

China, una de las grandes economías que más restringe la inversión y el comercio, se declaró este fin de semana contraria a “cualquier tipo de proteccionismo” ante la ola antiglobalización encabezada por el presidente de EE.UU., Donald Trump, y el “brexit”.

Los salarios promedio del sector manufacturero de China se han disparado y ahora superan los de países como Brasil y México y están acercándose rápidamente a los de Grecia y Portugal, después de una década de crecimiento vertiginoso durante la cual los paquetes salariales chinos se han triplicado.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, aseguró que la conversación que mantuvo con su homólogo chino, Xi Jinping, le hace pensar que ambos se llevarán “muy bien”, y opinó que eso beneficiará “a China, a Japón y a todo el mundo en la región”.