
Por Graham Pascoe<br />
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El 11 de julio de 2026 el canciller argentino, Pablo Quirno, publicó un extenso artículo sobre las Islas Falkland en el diario porteño La Nación, según informó Iona Cleave al día siguiente en el Telegraph de Londres. El 23 de julio publicó un artículo casi idéntico en el diario israelí en lengua inglesa Jerusalem Post. En ambos artículos el canciller repitió varios argumentos que, según él, demostraban la solidez del reclamo argentino sobre las Falklands. Desafortunadamente para él, todo lo que dijo es histórica y jurídicamente falso, como se señalará a continuación.

El presidente argentino Javier Milei afirmó el lunes que el alineamiento de su gobierno con Estados Unidos permitirá avanzar en la reclamación de soberanía sobre las Falklands/Malvinas, en declaraciones a Radio Mitre.

La victoria de Argentina sobre Inglaterra en la semifinal del Mundial no se limitó al terreno deportivo en las redes sociales. Según un análisis de la consultora argentina Ad Hoc, la conversación digital sobre las Falklands/Malvinas superó los dos millones de menciones en cinco días con motivo del partido, en un episodio que reavivó el reclamo de soberanía tras la pancarta que exhibieron los jugadores argentinos.

El presidente de Argentina, Javier Milei, reivindicó la vía diplomática como camino para el reclamo de soberanía sobre las Falklands/Malvinas y descalificó como “berrinches” ciertas expresiones surgidas tras la victoria de la selección argentina sobre Inglaterra en la semifinal del Mundial, sin precisar a quién dirigía la crítica.

La FIFA, en coordinación con las autoridades de seguridad de Estados Unidos, prohibió el ingreso de imágenes alusivas a las Falklands/Malvinas al estadio donde este miércoles se disputa la semifinal del Mundial 2026 entre Argentina e Inglaterra, un partido cargado de connotaciones históricas que fue catalogado como de alto riesgo.

En el lapso de una semana, las dos posiciones enfrentadas en la disputa por las Falklands/Malvinas quedaron expuestas de forma nítida en dos escenarios distintos: el respaldo de los gobiernos sudamericanos al reclamo de soberanía de Argentina y la defensa de la autodeterminación que dos representantes de los isleños llevaron ante las Naciones Unidas. Ninguno de los dos pronunciamientos respondió al otro, pero juntos ilustran la distancia entre dos lógicas difíciles de conciliar.

El miembro de la Asamblea Legislativa de las Falklands, Michael Goss, presentó este martes la posición del archipiélago ante el Seminario Regional del Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas, conocido como Comité de los 24, celebrado en Managua, Nicaragua. En su intervención, Goss defendió el derecho a la autodeterminación de los habitantes del archipiélago, reiteró la invitación de la Asamblea Legislativa para que el organismo envíe una misión visitante a las islas y cuestionó la falta de cumplimiento argentino del paquete de cooperación bilateral acordado con el Reino Unido en septiembre de 2024.

La disputa por la soberanía de las Falklands/Malvinas regresó al centro de la agenda diplomática esta semana con dos elementos de impacto inmediato: las declaraciones de la vicepresidenta argentina, Victoria Villarruel, exigiendo que los habitantes del archipiélago vuelvan a Inglaterra si se sienten ingleses —pese a que en el referéndum de 2013 los isleños votaron por una mayoría del 99,8% a favor de seguir siendo británicos—, y la revelación, publicada por The Telegraph, de que Estados Unidos habría presionado al gobierno británico para tolerar la entrega a Argentina de cazas F-16 procedentes de territorio aliado.

El miércoles 18 de junio, dos miembros electos de la Asamblea Legislativa de las Islas Falkland, los diputados Mark Pollard y Peter Biggs, se dirigieron al Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas, más conocido como el Comité de los 24.

El Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas aprobó el miércoles una nueva resolución en la que reitera su posición de que la disputa sobre la soberanía de las islas Falkland/Malvinas entre Argentina y el Reino Unido debe resolverse por medios pacíficos y negociados.