El Reino Unido tiene algunos problemas, pero se resolverán, dijo Trump El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, respondió el lunes en el Despacho Oval, al ser consultado sobre si su Gobierno revisaba la posición de neutralidad respecto de las Falklands/Malvinas: Siempre reviso todas las posturas. Esa es solo una de muchas. Es la primera vez que se pronuncia públicamente sobre la disputa de soberanía entre el Reino Unido y Argentina, aunque su respuesta no comprometió ninguna decisión.
Preguntado a continuación sobre si deseaba que el Gobierno del primer ministro británico, Andy Burnham, elevara sus compromisos de gasto militar, contestó: El Reino Unido tiene algunos problemas, pero se resolverán.
Las declaraciones siguen a una información del diario The Telegraph según la cual altos funcionarios del Pentágono estudian revisar la postura estadounidense sobre el archipiélago como palanca para presionar a Londres a alcanzar el objetivo de la OTAN del 5 % del producto interior bruto en defensa. Un alto funcionario citado por ese medio afirmó que el plan británico de inversión constituye un paso en la dirección correcta, pero que un paso en la dirección correcta no es suficiente, y añadió que en las conversaciones no se descarta ninguna opción.
El mismo diario apunta un segundo motivo, ajeno al gasto militar. Legisladores republicanos próximos a Israel llevan meses defendiendo en Washington que Estados Unidos reconsidere su neutralidad, al considerar que el Reino Unido se ha vuelto un aliado menos fiable, en relación con las sanciones y el veto comercial que el Gobierno de Burnham aplicó a los asentamientos israelíes en Cisjordania. El viernes, Yair Netanyahu, hijo del primer ministro israelí y sin cargo oficial, publicó en español en la red social X que las islas pertenecen a Argentina.
La posición estadounidense, sostenida durante décadas, consiste en reconocer la administración británica de facto sin tomar partido sobre la soberanía. Ya se inclinó en una ocasión: en 1982 Washington adoptó inicialmente una postura neutral y, tras el fracaso de las negociaciones de paz, prestó al Reino Unido apoyo militar y de inteligencia durante el conflicto, que dejó 649 muertos argentinos, 255 británicos y tres isleños.
El embajador estadounidense en Buenos Aires, Peter Lamelas, había declarado a mediados de agosto que Estados Unidos tiene una posición de neutralidad sobre las islas y que eso no ha cambiado. El Gobierno de Javier Milei ha optado por la cautela y prudencia y lee el episodio como una estrategia dirigida a los aliados de la OTAN antes que como un giro formal de la política exterior estadounidense.
El Reino Unido administra el archipiélago desde 1833 y reafirmó este año su condición de territorio británico de ultramar. Argentina mantiene un reclamo de soberanía. En el referéndum de 2013 los habitantes votaron mayoritariamente por conservar su vínculo con el Reino Unido.