Los habitantes de las islas son británicos y tienen derecho a determinar su propio futuro, declaró un portavoz del primer ministro Andy Burnham El Gobierno británico desestimó este martes las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre una eventual revisión de la posición de Washington respecto de las Falklands/Malvinas, y reiteró su compromiso con el estatus del archipiélago.
Los habitantes de las islas son británicos y tienen derecho a determinar su propio futuro. Han expresado su deseo de seguir siendo un territorio británico de ultramar y nuestro compromiso con ellos es inquebrantable, declaró un portavoz del primer ministro Andy Burnham, según recogió el diario The Guardian. Es el primer pronunciamiento de Downing Street desde que Trump respondiera el lunes, preguntado sobre la soberanía del archipiélago: Siempre reviso todas las posiciones, esa es apenas una entre muchas. El mandatario estadounidense no confirmó decisión alguna.
Las declaraciones se producen tras una información del diario The Telegraph según la cual altos funcionarios del Pentágono estudian revisar la postura estadounidense sobre las islas como instrumento de presión para que Londres eleve su gasto militar hasta el 5 % del producto interior bruto que reclama la OTAN. El ministro de Hacienda británico, John Healey, había afirmado el lunes no haber recibido ninguna sugerencia en ese sentido de sus homólogos estadounidenses.
En Buenos Aires, el presidente Javier Milei calificó las palabras de Trump como algo muy fuerte y definió el reclamo de soberanía como la causa más importante y sagrada de los argentinos. Anunció que el jueves dirigirá un mensaje a la población sobre el asunto y sostuvo que Estados Unidos necesita un aliado confiable en el paso del Atlántico al Pacífico, condición que a su juicio cumple Argentina. Descalificó en sus redes sociales, con una expresión soez, a los periodistas que cuestionaron el uso de la cadena nacional.
El giro contrasta con posiciones anteriores del mandatario, que ha manifestado admiración por Margaret Thatcher, primera ministra británica durante el conflicto de 1982, y ha defendido el derecho de los isleños a la autodeterminación, con el argumento de que Argentina debe lograr que prefieran ser argentinos. Hasta el episodio de la pancarta con un reclamo de soberanía desplegada por jugadores argentinos tras la semifinal del Mundial ante Inglaterra, la Casa Rosada preparaba un viaje suyo a Londres, que habría sido la primera visita de un presidente argentino en este siglo.
El Reino Unido administra el archipiélago desde 1833 y Argentina mantiene un reclamo de soberanía. En el referéndum de marzo de 2013, el 99,8 % de los votantes se pronunció por conservar la condición de territorio británico de ultramar, con tres votos en contra sobre 1.517 válidos y una participación del 92 %. El Gobierno de las Falklands no se ha pronunciado sobre las declaraciones de Trump.