
El primer ministro británico, Keir Starmer, anunció este lunes su dimisión como líder del Partido Laborista, una decisión que despeja el camino para que el exalcalde del Gran Mánchester, Andy Burnham, lo suceda al frente del partido y del Gobierno. Starmer, que comunicó la medida tras perder el respaldo de su grupo parlamentario, permanecerá como primer ministro en funciones hasta que se elija a un nuevo líder.