
El descubrimiento de una nueva cepa de coronavirus en el Reino Unido encendió las alarmas de toda Europa, donde varios países anunciaron la suspensión de la comunicación aérea y terrestre con la isla, y la Unión Europea (UE) convocó para el lunes una reunión urgente, mientras el virus seguía avanzando con fuerza en el resto del mundo y Rusia podría comenzar la semana próxima a inmunizar a mayores de 60 años.

El ministro de Salud de Rusia Mikhail Murashko, anunció el domingo que a partir de la próxima semana, empezará la inoculación con la vacuna Sputnik V, en personas de riesgo, mayores a 60 años, ya que los ensayos clínicos sobre esa franja etaria están finalizando.

El gobierno de Perú decretó a la vacuna contra el nuevo coronavirus de carácter gratuito y universal “para todos los habitantes del país”, y declaró “de utilidad y necesidad pública e interés nacional” la adquisición y distribución de medicamentos contra la pandemia.

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, fustigó la decisión de la corte suprema de tornar obligatoria la vacuna contra el coronavirus al afirmar que no toda la población tendrá acceso a ella y fustigó la inmunización del laboratorio estadounidense Pfizer, de la cual dijo uno puede convertirse en un yacaré por sus efectos colaterales.

El laboratorio estadounidense Pfizer intentó esta semana registrar el uso de emergencia de su vacuna contra el coronavirus en Brasil, pero no lo logró porque percibió que el órgano regulador ponía “demasiadas exigencias”, reveló el ministro de Salud, Eduardo Pazuello, durante una comparecencia ante el Senado.

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, llamó a las naciones más ricas del mundo a apoyar la compra de vacunas contra el coronavirus para los países pobres y afirmó que es hora de gastar menos dinero en armas y más para abordar las necesidades creadas por la pandemia.

UNICEF informó que repartirá alimentos a menores sin recursos del Reino Unido por primera vez en sus 70 años, en momentos en que el país reporta un importante aumento en los contagios por la pandemia de coronavirus, que la agencia de la ONU definió como la crisis más urgente desde la Segunda Guerra Mundial.

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, firmó este jueves un decreto para destinar el equivalente a 4.000 millones de dólares a la adquisición de vacunas e insumos para el plan de inmunización contra el nuevo coronavirus, en medio de una segunda ola de la pandemia en varias regiones del país.

Ecuador autorizó el uso de la vacuna de Pfizer/BioNtech contra el coronavirus, cuyas primeras dosis llegarán al país a mediados de enero próximo, anunció el Ministerio de Salud en un comunicado.

El gobierno británico suministrará a los Territorios de Ultramar una proporción compartida de las vacunas que obtenga el Reino Unido, y junto con la Fuerza de Tareas de Vacunas del RU ya están coordinando planes para hacerlas llegar a los distintos Territorios de Ultramar.