
El exalcalde del Gran Mánchester, Andy Burnham, juró este lunes como diputado por Makerfield y formalizó su candidatura para liderar el Partido Laborista y, por extensión, el Gobierno británico, horas después de que el primer ministro, Keir Starmer, anunciara su dimisión. El respaldo de su rival más probable, el exministro de Salud Wes Streeting, despejó su camino y lo consolidó como favorito para suceder a Starmer.

El primer ministro británico, Keir Starmer, anunció este lunes su dimisión como líder del Partido Laborista, una decisión que despeja el camino para que el exalcalde del Gran Mánchester, Andy Burnham, lo suceda al frente del partido y del Gobierno. Starmer, que comunicó la medida tras perder el respaldo de su grupo parlamentario, permanecerá como primer ministro en funciones hasta que se elija a un nuevo líder.

El primer ministro británico, Keir Starmer, está sopesando su futuro político mientras aumenta la presión dentro del Partido Laborista para que anuncie su renuncia, tras la victoria de Andy Burnham en la elección parcial de Makerfield la semana pasada.

El representante del Gobierno de las Islas Falklands ante el Reino Unido y Europa, Richard Hyslop, asistió este miércoles 13 de mayo a la apertura formal del año parlamentario británico y mantuvo un encuentro con el primer ministro, Sir Keir Starmer, y con el ministro para los Territorios Británicos de Ultramar, Stephen Doughty, en el marco de la recepción organizada tras la ceremonia. La cita reafirma la sintonía política entre Londres y Stanley en un momento de tensión diplomática internacional sobre la cuestión de la soberanía del archipiélago.

El primer ministro británico Keir Starmer enfrenta la crisis política más grave desde su llegada a Downing Street en julio de 2024, pero un eventual relevo al frente del Gobierno tropieza con un entramado de reglas internas del Partido Laborista, la ausencia de un candidato de consenso y los obstáculos personales que afectan a la figura mejor posicionada en las encuestas internas. Starmer, que ganó las elecciones generales de 2024 con una mayoría abrumadora, ha descartado de plano la dimisión pese a la presión creciente de su propio grupo parlamentario tras el colapso laborista en las elecciones locales y autonómicas del 1 de mayo.

Más de 70 diputados del Partido Laborista británico han pedido públicamente la dimisión del primer ministro, Keir Starmer, tras el desplome electoral que sufrió la formación gobernante en los comicios locales y regionales del pasado jueves. El recuento, que avanzaba hora a hora a lo largo del lunes según el seguimiento del medio especializado LabourList, incluye a una decena de parlamentarios sumados a la presión en las últimas 24 horas y un goteo de renuncias en cargos del Gobierno.

Las primeras urnas escrutadas en las elecciones locales celebradas este jueves en el Reino Unido confirmaron el avance del partido de extrema derecha Reform UK, liderado por Nigel Farage, en territorios históricamente dominados por el laborismo en el norte de Inglaterra y desencadenaron las primeras manifestaciones públicas de descontento dentro del propio partido del primer ministro Keir Starmer, en lo que diversos analistas describen ya como una de las jornadas electorales más adversas para el oficialismo desde su llegada al poder en julio de 2024. La votación, a la que concurrieron más de 5.000 escaños municipales en 136 autoridades locales y los parlamentos autónomos de Escocia y Gales, abrió la puerta a una eventual crisis interna sobre el liderazgo de Starmer.

Los británicos votan este jueves 7 de mayo en una jornada electoral en la que se renuevan más de 5.000 escaños en 136 ayuntamientos de Inglaterra, seis alcaldías directas y los parlamentos autónomos de Escocia y Gales, en lo que diversos analistas y encuestadores describen como la prueba más dura para el primer ministro Keir Starmer desde que asumió el cargo en julio de 2024. Los colegios electorales abrieron a las 7:00 hora local y cerrarán a las 22:00, con la mayoría de los resultados esperados para el viernes por la tarde.

El gobierno del Reino Unido cerró filas este viernes en torno a su reclamo de soberanía sobre las Falklands/Malvinas, tras la difusión de un correo interno del Pentágono que contempla reconsiderar el apoyo diplomático estadounidense a Londres sobre el archipiélago como represalia por la negativa británica a sumarse a la ofensiva militar contra Irán. La respuesta institucional fue acompañada por un frente político que incluyó a oficialistas, opositores y al propio gobierno isleño, en un contexto marcado por la inminente visita del rey Carlos III a Estados Unidos.

El primer ministro británico Keir Starmer comparecerá voluntariamente este lunes ante la Cámara de los Comunes para intentar salvar su gobierno en medio de la revelación de que Peter Mandelson, el controvertido exministro laborista que nombró embajador ante Estados Unidos en 2024, había sido vetado por el organismo de escrutinio de seguridad del Reino Unido (UKSV) antes de su designación, un veto que fue ignorado y del que Starmer dice no haber sido informado.