El Gobierno describió la decisión como “de mutuo acuerdo”, pero se produce tras semanas de especulación en Westminster sobre la pérdida de confianza de Downing Street en Wormald El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, acordó este jueves la salida de Sir Chris Wormald como secretario de Gabinete y jefe del Servicio Civil, el cargo administrativo más alto del Estado británico, en medio de la creciente crisis política derivada del escándalo Epstein y la polémica designación de Lord Peter Mandelson.
El Gobierno describió la decisión como “de mutuo acuerdo”, pero se produce tras semanas de especulación en Westminster sobre la pérdida de confianza de Downing Street en Wormald y en pleno debate sobre los mecanismos de verificación de altos cargos.
El detonante político ha sido la controversia en torno a Mandelson, designado embajador en Estados Unidos pese a sus vínculos pasados con el financiero Jeffrey Epstein, condenado por delitos sexuales. Parlamentarios y sectores de la oposición cuestionaron si los controles de debida diligencia fueron suficientemente rigurosos antes de su nombramiento. Como secretario de Gabinete, Wormald tenía la responsabilidad última de supervisar los procedimientos éticos y de vetting para cargos sensibles.
Starmer agradeció públicamente sus “35 años de distinguido servicio público” y el apoyo brindado durante el último año. Wormald afirmó que fue “un honor y un privilegio” dirigir el Servicio Civil.
La salida se suma a una reestructuración más amplia en el equipo del primer ministro, tras la dimisión reciente de su jefe de Gabinete y de su director de comunicaciones, en un intento de contener el desgaste político.
Las funciones de Wormald serán asumidas temporalmente por Catherine Little (Cabinet Office), Dame Antonia Romeo (Home Office) y James Bowler (Tesoro) hasta que se nombre un reemplazo.
Las reacciones no se hicieron esperar. Dave Penman, líder del sindicato FDA, calificó el trato hacia Wormald como “un nuevo mínimo” en la relación del Gobierno con el Servicio Civil. La líder conservadora Kemi Badenoch sostuvo que era “la última persona a la que Starmer arroja bajo el autobús para salvarse”. El liberal demócrata Ed Davey expresó preocupación por la estabilidad del Ejecutivo.
Dame Antonia Romeo figura como favorita para sucederlo, lo que la convertiría en la primera mujer en encabezar el Servicio Civil. El proceso de selección será supervisado por la comisionada del Servicio Civil.
La crisis ha puesto el foco en la gobernanza interna y en la solidez de los controles éticos en los nombramientos de alto nivel, en un momento de especial fragilidad política para Starmer.