
Los candidatos presidenciales de Perú, la derechista Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez, cerraron este jueves sus campañas en Lima ante miles de seguidores, a tres días de un balotaje que las encuestas anticipan muy reñido. Fujimori apeló a la unidad y reconciliación de los peruanos, mientras que Sánchez prometió terminar con el caos y centró su discurso en el antifujimorismo.

Perú celebrará el próximo 7 de junio una segunda vuelta presidencial que enfrentará a Keiko Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000), y a Roberto Sánchez, congresista y autoproclamado heredero político de Pedro Castillo, el maestro rural que llegó al poder en 2021 y hoy cumple una condena de once años y cinco meses por su fallido autogolpe del 7 de diciembre de 2022.

La candidata derechista Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez empatarían con el 38% de los votos en la segunda vuelta presidencial peruana prevista para el 7 de junio, según la primera encuesta difundida tras los comicios del 12 de abril, en un contexto de escrutinio aún inconcluso y disputa abierta por el segundo lugar. El sondeo de Ipsos Perú, realizado entre el 23 y el 24 de abril y publicado por el diario Perú.21, marca un escenario de máxima paridad con un margen de error de +/-2,8 puntos porcentuales.

Piero Corvetto presentó su renuncia como jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) de Perú este martes, diez días después de la primera vuelta presidencial del 12 de abril, en medio de investigaciones judiciales y una crisis de credibilidad institucional que se profundizó por las fallas logísticas registradas durante los comicios. La Junta Nacional de Justicia (JNJ) aceptó la dimisión por unanimidad.

El escrutinio de las elecciones peruanas del domingo pasado produjo un vuelco este miércoles. Con el 91% de las actas procesadas por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), el izquierdista Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) remontó del sexto al segundo lugar y desplazó al ultraconservador Rafael López Aliaga (Renovación Popular), posicionándose para disputar la segunda vuelta del 7 de junio contra Keiko Fujimori (Fuerza Popular), firme en el primer puesto con 16,99% de los votos.

El escrutinio de las elecciones presidenciales de Perú avanza con lentitud y sin definiciones. Con el 72% de las actas procesadas por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) en la madrugada del martes, Keiko Fujimori (Fuerza Popular) se mantiene en primer lugar con 16,94% de los votos. El segundo puesto, que otorga el pase a la segunda vuelta del 7 de junio, sigue abierto: Rafael López Aliaga (Renovación Popular) registra 13,0%, Jorge Nieto (Buen Gobierno) 12,0% y el izquierdista Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) 9,73%, con una distancia que se achica a medida que se incorporan actas del interior del país.

Perú vivirá este lunes una jornada electoral sin precedentes: más de 52.000 ciudadanos que no pudieron votar el domingo por fallas logísticas acudirán a las urnas en 187 mesas de Lima y en las circunscripciones de Orlando (Florida) y Paterson (Nueva Jersey). El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) autorizó la extensión y exhortó a las encuestadoras a suspender la difusión de sondeos para no influir en los votantes pendientes.

Más de 10.000 centros de votación cerraron este domingo en Perú tras una jornada de diez horas marcada por fallas logísticas que obligaron a extender el horario una hora, hasta las 18:00 hora local. La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) informó que se instalaron el 99,8% de las mesas electorales, pero 15 centros de votación en Lima —con 211 mesas en su interior— no pudieron habilitarse, dejando a 63.300 electores sin posibilidad de sufragar.

Un tribunal peruano desestimó todos los cargos en el caso Cócteles contra la excandidata presidencial Keiko Fujimori, allanando el camino para que la líder de Fuerza Popular vuelva a intentarlo este año.

El fiscal peruano encargado de la Operación Lava Jato, José Domingo Pérez, presentó este miércoles un escrito solicitando una condena de 35 años de prisión para la excandidata presidencial Keiko Fujimori, en una acusación penal revisada en el llamado caso cóctel, que investiga la presunta financiación irregular de sus campañas electorales de 2011 y 2016.