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Miércoles, 15 de julio de 2026 - 07:57 UTC

 

 

Fujimori asume la presidencia de Perú con la seguridad y la unidad nacional como principales retos

Miércoles, 15 de julio de 2026 - 07:07 UTC
Fujimori gobernará un país fracturado por la desigualdad, las diferencias ideológicas y las tensiones territoriales, con el sur andino como principal foco de resistencia a su poder Fujimori gobernará un país fracturado por la desigualdad, las diferencias ideológicas y las tensiones territoriales, con el sur andino como principal foco de resistencia a su poder

Keiko Fujimori, de 51 años, recibió este miércoles en Lima las credenciales que la acreditan como presidenta electa de Perú, cargo que jurará el 28 de julio, aniversario de la independencia del país. Será la primera mujer que alcanza el poder ejecutivo peruano en las urnas y llega tras una carrera marcada por la persistencia: ganó al cuarto intento, después de tres derrotas consecutivas en segunda vuelta.

Su triunfo en el balotaje del 7 de junio se definió por un margen estrecho de 49.641 votos frente al candidato de izquierda Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú. Fujimori obtuvo el 50,135% de los votos válidos y Sánchez el 49,865%. Sánchez, que fue el más votado en el territorio nacional, recurrió a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos alegando irregularidades en el voto en el exterior, que inclinó el resultado a favor de Fujimori. El Jurado Nacional de Elecciones rechazó su pedido de anulación y proclamó los resultados el 3 de julio.

El principal desafío de la presidenta electa conecta con la mayor preocupación de los peruanos: la inseguridad ciudadana. Según la Fiscalía, entre 2024 y este año se registraron 152 asesinatos vinculados a extorsiones a transportistas, un delito extendido que afecta también a pequeños comerciantes. En campaña, Fujimori prometió atacar la estructura financiera de las bandas, desplegar patrullas militares en el transporte y endurecer las condiciones penitenciarias.

Fujimori gobernará un país fracturado por la desigualdad, las diferencias ideológicas y las tensiones territoriales, con el sur andino como principal foco de resistencia a su poder. Su tono desde el cierre de campaña ha sido conciliador, con llamados a la reconciliación y a gobernar para todos los peruanos, aunque su programa concreto sigue siendo una incógnita. Entre sus primeras señales figura una reunión con Julio Velarde, presidente del Banco Central de Reserva desde 2006, a quien pidió permanecer cinco años más al frente de la institución para transmitir continuidad a los mercados.

En el plano internacional, gobernará rodeada de aliados ideológicos. Líderes de derecha de la región —entre ellos Javier Milei en Argentina, Nayib Bukele en El Salvador y el presidente electo colombiano Abelardo de la Espriella— la felicitaron, así como el Departamento de Estado de Estados Unidos, que subrayó su interés en profundizar la cooperación en seguridad.

Fujimori enfrenta también el peso de su apellido. Su padre, el expresidente Alberto Fujimori, fallecido en 2024, fue condenado por delitos de lesa humanidad. Su partido, Fuerza Popular, ha impulsado en el Congreso leyes que benefician a militares y policías investigados por violaciones a los derechos humanos, lo que alimenta los temores de sectores que la consideran una amenaza para la independencia de las instituciones.

Categorías: Política, América Latina.