Los primeros resultados llegaron durante el fin de semana El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, se ha propuesto capturar o abatir a diez jefes de grupos armados ilegales durante los primeros 90 días de su mandato, iniciado el viernes en Cali. El compromiso, formulado durante la campaña, es el eje del plan de choque con el que el nuevo mandatario busca revertir la política de negociación de su antecesor, Gustavo Petro.
De la Espriella recibe un país con casi 29.000 integrantes de grupos armados organizados y al menos 14 zonas de disputa activa entre actores ilegales, según estimaciones de la Fuerza Pública recogidas por la Fundación Ideas para la Paz. Los focos más críticos son Catatumbo y Arauca, en la frontera con Venezuela; Cauca y Nariño, en el litoral Pacífico; Putumayo, limítrofe con Ecuador; y el departamento selvático de Guaviare.
Entre los señalados figura Néstor Gregorio Vera Fernández, conocido como Iván Mordisco, cabeza del autodenominado Estado Mayor Central, una federación de estructuras disidentes de las extintas FARC. También Alexander Díaz Mendoza, alias Calarcá Córdoba, que lidera el Estado Mayor de los Bloques y Frente, desprendido del anterior grupo y enfrentado a él; Jobanis de Jesús Ávila, alias Chiquito Malo, máximo jefe del Clan del Golfo, con más de 10.000 miembros; y los comandantes del Frente 33 y del Frente de Guerra Nororiental del Ejército de Liberación Nacional en el Catatumbo, a quienes el mandatario dio un ultimátum de un mes durante una visita a Cúcuta. Ninguno ha sido condenado por los hechos que las autoridades les atribuyen.
Los primeros resultados llegaron durante el fin de semana. El domingo, De la Espriella anunció la muerte de alias Ruso o Alemán, a quien el Gobierno identifica como el hombre enviado desde Arauca para asumir la jefatura del Frente 28, y de otros tres presuntos integrantes, en una operación conjunta de inteligencia militar y la Fuerza Aérea en zona limítrofe entre Meta, Guaviare y Vichada. El mismo día, al menos cinco presuntos miembros de la estructura Carlos Patiño murieron en una ofensiva en zona rural de El Tambo, en Cauca, donde varias familias quedaron confinadas. El sábado había estallado un vehículo con explosivos junto a un peaje en construcción cerca de Santander de Quilichao.
El International Crisis Group advirtió en un informe publicado el día de la posesión que la severidad de la ofensiva conlleva riesgos. Descabezar a estas organizaciones tiende a fragmentarlas y a desatar disputas internas por el control territorial, señala el documento, que también sostiene que las fuerzas colombianas ya operan al límite de su capacidad.
La estrategia de buscar a los cabecillas tiende a generar más violencia, al menos en el corto y mediano plazo, afirmó Elizabeth Dickinson, subdirectora para América Latina de esa organización. El precedente más citado es el de Dairo Antonio Úsuga, alias Otoniel, capturado en 2021 y extraditado a Estados Unidos: el Clan del Golfo se fortaleció después.