De 51 años, Fujimori es la primera mujer que alcanza la presidencia peruana por voto popular Keiko Fujimori juró este martes como presidenta de Perú y anunció que las fuerzas armadas asumirán temporalmente el control interno durante los estados de emergencia para enfrentar al crimen organizado, en coordinación con la Policía Nacional. La ceremonia se realizó en el Congreso el 28 de julio, aniversario de la independencia del país, e inauguró un mandato de cinco años.
Haremos uso de todas las herramientas que nos provee la Constitución. Durante los estados de emergencia, las fuerzas armadas asumirán temporalmente el control interno en estrecha coordinación con la policía nacional hasta restablecer plenamente la autoridad del Estado y devolver esos territorios a los ciudadanos, afirmó la mandataria en su primer mensaje ante el Parlamento, en el que puso especial énfasis en el delito de extorsión.
De 51 años, Fujimori es la primera mujer que alcanza la presidencia peruana por voto popular. Llega al cargo en su cuarto intento, tras tres derrotas consecutivas en segunda vuelta, luego de imponerse por menos de 50.000 votos al candidato de izquierda Roberto Sánchez en el balotaje de junio.
En su discurso prometió gobernar para todos los peruanos, sin excepción, con atención especial a quienes han permanecido durante demasiado tiempo al margen del crecimiento y el progreso del país, y sostuvo que recibe un Estado a la deriva en un país marcado por el abandono. Señaló que no venía a ofrecer milagros, sino método y una ruta clara, y fijó como primeras prioridades la inseguridad ciudadana y la preparación frente al fenómeno de El Niño, para el que anunció un plan de contingencia orientado a pasar a la era de la prevención oportuna.
La asunción marca el regreso al poder del movimiento fundado por su padre, Alberto Fujimori, quien gobernó entre 1990 y 2000, fue condenado por delitos de lesa humanidad y por corrupción, y falleció en 2024 en libertad tras un indulto humanitario. La nueva presidenta reivindicó públicamente su figura en la jornada de la investidura. Ese legado sigue dividiendo a la sociedad peruana: fuera del Congreso, organizaciones de derechos humanos, colectivos estudiantiles y familiares de víctimas convocaron una movilización nacional. Entre ellos figuran los deudos de los casos La Cantuta y Barrios Altos, por los que su padre fue condenado. Nosotros no nos vamos a sentar a conversar con ella y jamás la vamos a reconocer públicamente como presidenta, declaró Gisela Ortiz, familiar de una de las víctimas y exministra de Cultura.
La jornada comenzó con el tradicional Te Deum en la Basílica Catedral de Lima, donde el cardenal Carlos Castillo cuestionó en su homilía a quienes usan la religión para su posición partidaria y así obtener votos, y recordó a las víctimas de la represión estatal de los últimos años.
Del gabinete se confirmaron tres nombres: Luis Galarreta como presidente del Consejo de Ministros, Elmer Cuba en Economía y Finanzas y Carlos Espá en Relaciones Exteriores. La composición final será una de las primeras señales sobre el rumbo del nuevo gobierno.
La ceremonia contó con una amplia presencia internacional, encabezada por el rey Felipe VI de España y el vicesecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau. Asistieron los presidentes Javier Milei, de Argentina; Yamandú Orsi, de Uruguay; Santiago Peña, de Paraguay; Daniel Noboa, de Ecuador; José Raúl Mulino, de Panamá, y Nasry Asfura, de Honduras, además de delegaciones de China y Japón. México, Brasil y Venezuela no enviaron representación de alto nivel.
Fujimori asume tras una década de inestabilidad institucional en la que Perú tuvo nueve presidentes, la mayoría con mandatos interinos.