Fujimori se convertirá en la primera mujer en alcanzar la presidencia peruana por la vía electoral Los presidentes de Bolivia, Paraguay, Chile y Honduras llegaron este lunes a Lima para asistir a la ceremonia de transmisión de mando en la que Keiko Fujimori asumirá la presidencia de Perú para el período 2026-2031. También está prevista la participación de los mandatarios de Argentina, Javier Milei; de Uruguay, Yamandú Orsi; de Panamá, José Raúl Mulino, y de Ecuador, Daniel Noboa.
El presidente interino, José María Balcázar, ofreció el lunes por la noche una cena oficial a las delegaciones en el Palacio de Gobierno, en el centro histórico de la capital, y este martes entregará la banda presidencial a Fujimori en el aniversario de la independencia peruana.
Varias delegaciones llegaron con agendas bilaterales definidas. El boliviano Rodrigo Paz, en su primera visita al país vecino, mantendrá una reunión con Fujimori con el objetivo declarado de restablecer el diálogo diplomático entre ambos países, según indicó el canciller Fernando Aramayo. Entre las prioridades de La Paz figuran instalar un gabinete binacional en el corto plazo y avanzar en el aprovechamiento del puerto peruano de Ilo, que para Bolivia, país sin salida al mar, tiene relevancia comercial, turística y energética.
El chileno José Antonio Kast ya había mantenido una videollamada con la presidenta electa el 10 de julio, en la que abordaron cuestiones migratorias y la coordinación contra el crimen organizado transnacional. Ambos coincidieron además en la necesidad de revitalizar la Alianza del Pacífico, bloque del que los dos países son miembros plenos y que consideran un mecanismo clave para la proyección comercial hacia los mercados de Asia-Pacífico.
El paraguayo Santiago Peña, que arribó acompañado por su esposa, tiene previstas reuniones bilaterales y empresariales, mientras que el hondureño Nasry Asfura mantendrá encuentros con empresarios y autoridades para promover oportunidades de cooperación, según informaron sus respectivos gobiernos.
Fujimori se convertirá en la primera mujer en alcanzar la presidencia peruana por la vía electoral, tras imponerse por un margen estrecho de 49.641 votos al candidato de izquierda Roberto Sánchez en el balotaje del 7 de junio. Llega al cargo en su cuarto intento, después de tres derrotas consecutivas en segunda vuelta.
La nueva mandataria asume con dos desafíos principales: la inseguridad ciudadana, principal preocupación de la población, y la estabilidad política en un país que en la última década no vio a ninguno de sus presidentes completar un mandato de cinco años. Su rival electoral recurrió a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos alegando irregularidades, un pedido que el Jurado Nacional de Elecciones desestimó antes de proclamar los resultados.