
La empresa estadounidense de servicios petroleros Halliburton confirmó el viernes que ni ella ni sus filiales trabajarán en el proyecto Sea Lion ni participarán en actividades de exploración o producción de hidrocarburos en las Falklands/Malvinas o sus alrededores, después de que las autoridades argentinas le plantearan la aplicación de sanciones penales y civiles.

El Gobierno de las Falklands comenzará el lunes 5 de octubre el dragado del canal de acceso y de una dársena de atraque en el Energy Dock Facility del puerto de Stanley, unas obras que se prolongarán durante aproximadamente tres meses, según un aviso a los navegantes emitido por la capitanía de puerto.

El canciller británico, Ed Miliband, recibió el jueves en Londres a Cheryl Roberts, miembro de la Asamblea Legislativa de las Falklands/Malvinas, y le reiteró que el Reino Unido “está hombro con hombro” con los habitantes del archipiélago y “se mantiene firme” en el apoyo a su derecho “a determinar su propio futuro y a desarrollar sus propios recursos”.

Empresarios de Punta Arenas, en el sur de Chile, y de las Falklands mantuvieron 822 reuniones de negocios durante dos jornadas, en un encuentro que los organizadores calificaron de exitoso y que sirve de antesala a la reapertura de una ruta marítima directa entre la ciudad chilena y Stanley, prevista para los próximos meses.

El canciller uruguayo, Mario Lubetkin, sostuvo que la disputa por las Falklands/Malvinas cambió de naturaleza con la exploración petrolera: una cosa, dijo, es “la isla invadida” y “la lucha contra el colonialismo”, y otra “cuando de ahí se saca mucho dinero”. Sus declaraciones llegan mientras el Gobierno de Yamandú Orsi evalúa comprar dos patrulleros a la Marina Real británica, una operación que ya motivó una resolución de veinte diputados del partido del presidente argentino, Javier Milei.

Una columna de opinión publicada el miércoles en el semanario británico The Spectator compara la ofensiva del presidente argentino, Javier Milei, sobre las Falklands/Malvinas con la del dictador Leopoldo Galtieri en 1982, con la diferencia, sostiene su autor, de que el actual Gobierno recurre a la vía judicial y no a la militar. El texto, firmado por el profesor de derecho Andrew Tettenborn, es un argumento de opinión y no una información sobre hechos nuevos.

El Gobierno británico rechazó la decisión argentina de iniciar un arbitraje internacional por el proyecto petrolero Sea Lion y afirmó que la ofensiva de Buenos Aires sobre las Falklands/Malvinas “plantea interrogantes sobre la fiabilidad de Argentina como socio del Reino Unido”. Es la primera vez que Londres proyecta la disputa sobre el conjunto de la relación bilateral.

El anunciado vínculo marítimo y comercial entre Punta Arenas, en Chile, y las Islas Falkland ha sido firmemente defendido y respaldado por el principal diario de la ciudad austral chilena, ubicada sobre el Estrecho de Magallanes y capital de la Región de Magallanes.

El primer ministro británico, Andy Burnham, incluyó a las Falklands/Malvinas entre los desafíos al Estado de derecho en su primer discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, pronunciado el martes por la noche en Nueva York, y las situó en la misma frase que Rusia.

La organización benéfica británica que adquiere y envía al archipiélago piezas del patrimonio isleño lanzó un nuevo sitio web tras haber procurado más de 40 objetos, documentos y libros para las instituciones históricas de Stanley en la última década.