
Seis meses después de la captura del expresidente Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, Venezuela afronta una encrucijada institucional: el mandato interino de 180 días de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez —otorgado tras la salida de Maduro en enero—, estaba previsto que expirara este viernes, sin que estuviera claro qué ocurriría después. La incertidumbre se agrava por el doble terremoto del 24 de junio, que dejó más de 2.500 muertos según el balance oficial y que se ha convertido en la mayor prueba de gestión para el gobierno.