


Sánchez, diputado en funciones y exministro de Comercio Exterior y Turismo, es el heredero político de Pedro Castillo, el expresidente preso desde 2022 por su intento de autogolpe El escrutinio de las elecciones peruanas del domingo pasado produjo un vuelco este miércoles. Con el 91% de las actas procesadas por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), el izquierdista Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) remontó del sexto al segundo lugar y desplazó al ultraconservador Rafael López Aliaga (Renovación Popular), posicionándose para disputar la segunda vuelta del 7 de junio contra Keiko Fujimori (Fuerza Popular), firme en el primer puesto con 16,99% de los votos.
Sánchez alcanzó el 12,05% y supera a López Aliaga (11,89%) por menos de 30.000 votos. La remontada responde al conteo tardío de las actas rurales y de las zonas altoandinas del sur, donde el candidato concentra su mayor apoyo. En los primeros tramos del escrutinio, dominados por las actas urbanas de Lima, López Aliaga llegó a registrar casi 14%, pero fue perdiendo terreno a medida que se incorporaban los votos del interior.
Sánchez, diputado en funciones y exministro de Comercio Exterior y Turismo, es el heredero político de Pedro Castillo, el expresidente preso desde 2022 por su intento de autogolpe. Hizo campaña con un sombrero de ala ancha que Castillo le regaló en prisión y cerró su campaña montado a caballo, replicando la iconografía del expresidente. Días antes de las elecciones, Castillo aprovechó una audiencia judicial para pedir que votaran por su delfín. Sánchez prometió indultarlo en caso de ganar.
Desde el local de su partido en Lima, Sánchez envió un mensaje a su rival: Como se trata del movimiento popular y las zonas altoandinas tiene que ser un fraude. Que muestren las evidencias. Ningún voto vale más que otro, señor López Aliaga. El voto del Perú profundo se va a respetar.
López Aliaga rechazó los resultados y convocó un plantón ante la sede del Jurado Nacional de Elecciones para denunciar lo que calificó como un fraude sistemático, sin presentar pruebas. La Misión de Observación Electoral de la Unión Europea, que desplegó 150 veedores, descartó irregularidades. No han llegado a la misión suficientes elementos para decir que la narrativa de fraude tenga motivos para ser desarrollada, afirmó su jefa, Annalisa Corrado.
Las encuestadoras Ipsos y Datum arrojaron resultados distintos en sus conteos rápidos: Ipsos había ubicado a Sánchez en segundo lugar, mientras que Datum situó allí a López Aliaga, generando confusión en la noche del domingo.
Patricia Zárate, investigadora del Instituto de Estudios Peruanos, advirtió sobre el impacto de las denuncias de fraude en un país con baja confianza institucional. Ocho de cada diez creen que es posible que haya fraude. Que haya pasado todo lo que vimos ahonda el problema y afecta la democracia, señaló.
El avance de Sánchez impactó en los mercados. El dólar abrió el miércoles en 3,43 soles, un salto significativo respecto al cierre del martes en 3,39, un movimiento atribuido directamente al cambio en la composición de la segunda vuelta.
Con el 9% restante de actas proveniente mayoritariamente de las regiones donde Sánchez es más fuerte, los analistas esperan que su ventaja sobre López Aliaga se amplíe en las próximas horas.